
Fallece a los 96 años José Emilio Santamaría, leyenda del Real Madrid
El Real Madrid ha anunciado el fallecimiento de su exdefensa José Emilio Santamaría a la edad de 96 años. El club confirmó la noticia en un comunicado oficial este miércoles por la mañana, rindiendo homenaje a una de las figuras más celebradas de su historia.
Santamaría, un defensa nacido en Uruguay que posteriormente representó a España, dejó una huella imborrable en el Real Madrid durante una exitosa etapa de nueve años, de 1957 a 1966. Según el comunicado del club, disputó 337 partidos, ganando 12 títulos importantes. Entre sus logros se incluyen cuatro Copas de Europa y seis títulos de Liga, consolidando su estatus como un pilar fundamental de una de las épocas más exitosas del club.
Su carrera internacional fue singular para la época, jugando inicialmente para Uruguay entre 1952 y 1957 antes de cambiar su lealtad a España, una práctica permitida en aquel momento. Disputó 16 partidos con la selección española, incluyendo participaciones en la Copa Mundial de 1962. Tras su carrera como jugador, Santamaría permaneció en el fútbol español, dirigiendo al Espanyol de 1971 a 1977 y posteriormente entrenando a la selección española en el Mundial de 1982.
La noticia marca el fallecimiento de una figura profundamente arraigada en el tejido del Real Madrid y del fútbol español. Santamaría llegó al Santiago Bernabéu desde el Club Nacional de Montevideo y rápidamente se convirtió en sinónimo de la solidez defensiva que sustentó el dominio del equipo en la competición nacional y europea junto a figuras como Alfredo Di Stéfano y Ferenc Puskás.
En su homenaje, el Real Madrid lo describió como un referente y una leyenda, destacando su papel integral en la definición de la identidad del club durante una época dorada. Su legado va más allá de su palmarés, extendiéndose a su influencia en las generaciones posteriores del club. El mundo del fútbol lamenta la pérdida de un jugador cuya carrera unió continentes y épocas, un símbolo de una época pasada cuyos logros siguen resonando.

