Massimiliano Allegri está a punto de formalizar la rescisión de su contrato con el AC Milan, allanando el camino para su esperado nombramiento como nuevo entrenador del Napoli. La decisión se produce tras una relación deteriorada con la directiva del Milan, originada por desacuerdos sobre la estrategia de fichajes y el decepcionante final de temporada del club, que les privó de la clasificación para la Champions League. Informes indican que las tensiones se agravaron tras un encontronazo con Zlatan Ibrahimovic durante una reunión estratégica, que solo fue apaciguado por la intervención de Igli Tare.
Las negociaciones sobre la indemnización de Allegri fueron difíciles, con el entrenador solicitando inicialmente 5 millones de euros (brutos) – 2 millones para él y el resto para su cuerpo técnico – a pesar de que el Milan se ahorraba 13,6 millones de euros (brutos) con su despido. Finalmente, se llegó a un acuerdo. Una vez resuelto, Allegri se reunirá con el director deportivo del Napoli, Mauro Manna, para comenzar a planificar el próximo mercado de fichajes.
En segundo plano, el propietario del Milan, Gerry Cardinale, supuestamente esperaba las dimisiones de Allegri, el CEO Furlani y Tare tras la derrota ante el Cagliari, y había detenido las conversaciones para renovar el contrato del ojeador Moncada. Moncada ahora es libre de buscar oportunidades en otros lugares, con un posible traspaso al Niza que parece inminente.
Allegri está ansioso por llevarse a Adrien Rabiot al Napoli, habiendo trabajado previamente con el centrocampista. Lo ha identificado como un objetivo clave para De Laurentiis y Manna, creyendo que el jugador podría prosperar en un entorno de Champions League, algo que el Milan no puede ofrecer la próxima temporada. Sin embargo, el Milan se resiste al movimiento, afirmando que no se dejará presionar para vender y exigirá una importante suma por el jugador, cuyo contrato expira en 2028.
Cardinale está aparentemente insatisfecho con el papel que jugaron los jugadores en los recientes fracasos del Milan, y el club se está preparando para una importante renovación. Entre las posibles salidas se encuentran Yunus Musah, Warren Bondo e Ismael Bennacer, con este último posiblemente recibiendo una oferta de rescisión de contrato. La situación de Samuel Chukwueze también es incierta, con el interés previamente expresado por el Fulham quedando por debajo de la valoración del Milan. El club también busca integrar a jóvenes jugadores italianos como Christian Comotto, Kevin Zeroli y Francesco Camarda en el primer equipo. El deseo de Rafael Leao de mudarse a una liga de las cinco mejores también está siendo monitoreado, aunque un traspaso dependerá de ofertas adecuadas.




