Guillermo Almada ha anunciado su marcha del Real Oviedo tras poco más de seis meses al frente del equipo, a pesar de haber recibido una oferta de renovación, según informa La Voz de Asturias. El entrenador uruguayo guio al Oviedo a la mayoría de sus puntos en su fallida campaña en La Liga, sin lograr evitar el descenso de vuelta a Segunda División.
El Oviedo ha experimentado una importante rotación de entrenadores en los últimos tiempos, siendo Almada el cuarto técnico en tomar las riendas en menos de un año. Veljko Paunovic, quien supervisó el regreso del club a La Liga tras 24 años, fue destituido a principios de temporada, seguido de un segundo periodo para Luis Carrión que resultó infructuoso. Almada fue nombrado en diciembre, pero no pudo cambiar la trayectoria del club.
Almada citó razones personales para su decisión, afirmando: “No continuaremos en el Real Oviedo; es una decisión personal”. Expresó su gratitud al club y destacó su potencial para un rápido regreso a la máxima categoría. El periodista de transferencias Matteo Moretto informa que Almada es ahora candidato a dirigir al Cruz Azul en México, lo que podría haber influido en su decisión de abandonar España.
El Real Oviedo está considerando ahora a Fredi Álvarez, actualmente entrenador del filial del Celta de Vigo, Celta Fortuna, como principal candidato para reemplazar a Almada. Álvarez ha clasificado a Fortuna para los play-offs en Primera RFEF en dos ocasiones, demostrando su capacidad para desarrollar y motivar a los jugadores. Anteriormente dirigió en el Santiago de Compostela, Boiro e Izarra antes de unirse al Celta en 2021, progresando a través de varios roles juveniles antes de hacerse cargo del Fortuna.
El Álvarez, de 50 años, ha construido su carrera principalmente dentro del fútbol gallego, mostrando una trayectoria constante de mejora con sus equipos. Su nombramiento señalaría la continuación de la búsqueda de estabilidad del Oviedo, mientras aspiran a luchar por el ascenso la próxima temporada. El club espera que Álvarez pueda traer un período sostenido de éxito después de un año turbulento.



