Rúben Amorim ha sido anunciado oficialmente como el nuevo entrenador del AC Milan, convirtiéndose en el tercer técnico portugués en la historia del club. El nombramiento fue oficializado por el club, señalando un proyecto a largo plazo liderado por el propietario Gerry Cardinale. Amorim ha firmado un contrato de tres años con un salario neto de 3,5 millones de euros por año, más bonificaciones, con una opción para una temporada adicional.
El acuerdo representa un compromiso significativo por parte del Milan, en contraste con el anterior acuerdo con Massimiliano Allegri, que era un contrato de dos años con una extensión automática condicionada a la clasificación para la Champions League, un objetivo que no se alcanzó la temporada pasada. Amorim firmó el contrato de forma remota y se espera que llegue a Milán en las próximas semanas para familiarizarse con las instalaciones y el entorno del club. Expresó su entusiasmo por el puesto, afirmando que dirigir al Milan siempre ha sido una ambición suya.
Cardinale enfatizó el interés de larga data del club en Amorim, elogiando su exitada etapa en el Sporting y señalando su alineación con el estilo de juego que persigue el Milan. Describió a Amorim como uno de los entrenadores más preparados e innovadores de su generación, destacando su ambición, identidad futbolística clara y enfoque táctico definido. Cardinale cree que la apuesta de Amorim por un fútbol ofensivo y de alta intensidad encaja perfectamente con la visión del club.
Amorim estará acompañado por miembros clave de su cuerpo técnico actual, incluyendo al segundo entrenador Carlois Fernandez, los colaboradores técnicos Adelio Candido y Emanuel Ferro, el entrenador de porteros Jorge Vital y el preparador físico Paulo Barreira. El nombramiento de Amorim se consideró a principios de 2024, cuando el futuro de Stefano Pioli era incierto, pero el club optó finalmente por Fonseca en ese momento.
Junto con el nombramiento del entrenador, la llegada de Markus Krösche como director deportivo se está complicando cada vez más. El club actual de Krösche, el Eintracht Frankfurt, aparentemente desconocía su acuerdo con el Milan y está exigiendo una indemnización de entre 7 y 10 millones de euros por su liberación, junto con la de su asistente, Timmo Hardung. Massimo Calvelli, con plenos poderes operativos tras una reciente reunión de la junta directiva, tendrá la tarea de negociar la salida de Krösche del Frankfurt para garantizar que se lleve a cabo la reestructuración planificada del liderazgo del Milan.



