Paulo Amorim ha sido nombrado nuevo entrenador del AC Milan, poniendo fin a un mes de importantes cambios y reestructuración en el club. El anuncio se produjo el 25 de junio, tras un período marcado por despidos, nombramientos fallidos y cambios internos iniciados por el propietario Gerry Cardinale.
Los cambios drásticos comenzaron el 25 de mayo con el inesperado despido de cuatro figuras clave: el CEO, el director deportivo, el entrenador y el jefe de ojeadores. Esta medida radical, descrita como "muy americana" por fuentes internas, dejó un vacío en el liderazgo y la dirección deportiva del club. Las expectativas iniciales eran de reemplazos rápidos, con un plazo de una semana aproximadamente para restaurar tanto la gestión como un nuevo entrenador, siguiendo un orden lógico de nombrar directivos antes que un entrenador.
Sin embargo, esos planes pronto encontraron obstáculos. Si bien Massimo Calvelli fue nombrado para garantizar la continuidad de los poderes administrativos, inicialmente se pretendía que fuera una medida temporal. La búsqueda de un nuevo director deportivo y entrenador demostró ser difícil, con la necesidad de encontrar candidatos que fueran mutuamente compatibles. Iraola fue inicialmente un fuerte contendiente, pero finalmente optó por unirse al Liverpool.
Surgieron más complicaciones con posibles nombramientos como Xavi y Rangnick. Las condiciones de Rangnick para aceptar un puesto – control total sobre todos los aspectos de la operación futbolística – resultaron ser un punto de fricción, y las negociaciones finalmente fracasaron cuando se negó a esperar una decisión final. Los intentos de asegurar a Marcus Krösche y Timmo Hardung del Eintracht Frankfurt también fracasaron cuando el club alemán se negó a liberarlos sin una tarifa sustancial que el Milan no estaba dispuesto a pagar.
Junto con la búsqueda de directivos, se consideraron varios entrenadores, incluyendo a Pochettino, Glasner y Jaissle. Finalmente, Amorim surgió como el candidato preferido, impresionando tanto a Cardinale como a Zlatan Ibrahimovic. Sin embargo, su llegada coincidió con el colapso del acuerdo con Krösche y Hardung, dejándolo sin una estructura deportiva completamente formada. Como resultado, el Milan ha optado por una solución interna, con Calvelli supervisando las operaciones junto con David Castelblanco, Hendrik Almstadt, Bobby Gardiner y Donato Lomonte. Este nombramiento marca un cambio significativo de dirección para el club, y el éxito de esta nueva estructura está por verse.
Se espera que este nombramiento proporcione cierta estabilidad después de un período de incertidumbre, permitiendo al club centrarse en fortalecer la plantilla de cara a la nueva temporada. El club espera que Amorim pueda construir sobre los cimientos sentados en los últimos años y devolver al Milan a su antigua gloria.




