El portero del Real Zaragoza, Esteban Andrada, se enfrenta a una suspensión que podría extenderse a la próxima temporada después de ser expulsado y, posteriormente, propinar un puñetazo a un rival en un crucial derbi de Liga 2 contra el Huesca. El incidente ocurrió en los minutos de descuento del partido del 26 de abril de 2026, con el Huesca ganando 1-0. Según informes de los medios españoles, el portero argentino, que ya había recibido una tarjeta amarilla, vio una segunda amarilla por empujar al defensa del Huesca, Jorge Pulido, lo que provocó su expulsión. Las imágenes de video que circularon en las redes sociales muestran a Andrada propinando un puñetazo a la cabeza de Pulido, lo que desencadenó una confrontación masiva entre ambos equipos y el abandono del partido.
El partido, un derbi aragonés de alta tensión con ambos clubes en la zona de descenso, quedó decidido por la temprana expulsión. La victoria del Huesca, asegurada por un penalti de Oscar Sielva, les da esperanzas de supervivencia con cinco partidos por disputar. Para el Zaragoza, la derrota es un duro golpe para sus propias aspiraciones de supervivencia, agravado por la inminente y prolongada ausencia de su portero titular. Si bien el club aún no ha emitido un comunicado oficial sobre la suspensión, fuentes familiarizadas con el proceso disciplinario de la Federación Española de Fútbol sugieren que Andrada podría ser sancionado con 10 a 12 partidos.
Andrada, de 34 años, que llegó al Zaragoza procedente del club mexicano Monterrey en el verano de 2025, ha sido una figura clave para el club histórico esta temporada. Su experiencia, que incluye una larga trayectoria en Argentina con clubes como Boca Juniors y la Liga MX mexicana, se consideraba vital para un equipo que lucha contra el descenso. Sin embargo, este momento de indisciplina ahora deja a su equipo en una posición precaria para el tramo final, lo que probablemente les obligue a depender de un portero suplente para el resto de la campaña.
La suspensión no solo afecta a la lucha inmediata del Zaragoza por la supervivencia, sino que también pone en duda el futuro de Andrada en el club. Una sanción tan importante por conducta violenta es una mancha grave en el historial de un jugador y podría influir en las decisiones relativas a su contrato, que, según los informes, tiene una duración de una temporada más. Para el Huesca, los tres puntos son un salvavidas, que les saca de los puestos de descenso directo y les proporciona un impulso crucial. La sanción disciplinaria derivada de la pelea aún puede implicar a otros jugadores de ambos equipos, pero el foco principal sigue estando en las acciones de Esteban Andrada, cuya temporada parece haber terminado.




