Andrea Petagna celebra su regreso a la Serie A con el Monza, culminando una temporada de redención personal y profesional para el delantero. El jugador de 28 años, cuyo traspaso definitivo desde el Napoli se concretó en 2022 tras una cesión inicial, jugó un papel fundamental en la exitosa campaña del club, terminando como su máximo goleador. Su camino de vuelta a la forma llegó después de lo que describió a La Gazzetta dello Sport como un año y medio inmensamente difícil, durante el cual lidió con la enfermedad de su hijo y una separación de su pareja.
El punto de inflexión de Petagna llegó en el campo el pasado 30 de noviembre, cuando puso fin a una sequía goleadora de 686 días con un gol contra la Juve Stabia. Según sus propias palabras, ese gol llegó justo dos días después de poder dormir en casa con su hijo Leo por primera vez, marcando un resurgimiento emocional y deportivo. El delantero había pasado previamente 13 partidos sin marcar durante una cesión al Cagliari en la temporada 2022-23, anotando solo un gol en 18 partidos en total con el club sardo.
Su llegada al Monza fue orquestada por el CEO Adriano Galliani, convirtiéndose el jugador en uno de los fichajes más caros del club, solo superado por Matteo Pessina y Andrea Colpani. Petagna se formó en la cantera del AC Milan, donde el ex entrenador Massimiliano Allegri lo tenía en alta estima, y debutó con el primer equipo del Rossoneri a los 17 años. Después de pasar por Atalanta y SPAL, donde se consolidó como un goleador fiable de la Serie A, se trasladó al Napoli en 2020.
En el Napoli, Petagna vio limitado su tiempo de juego detrás de estrellas como Victor Osimhen y Dries Mertens, marcando nueve goles en 68 partidos. Su carrera había atraído una vez la atención de grandes clubes europeos e incluyó un debut con la selección italiana absoluta en 2017 bajo el mando de Giampiero Ventura, pero su trayectoria se estancó en Nápoles. El traspaso al Monza, inicialmente una oportunidad para reinventarse, se convirtió en una batalla por la forma y la confianza hasta su crucial punto de inflexión a mitad de temporada.
Para el Monza, asegurar los servicios de Petagna de forma permanente ha dado sus frutos, ya que sus goles fueron instrumentales en su impulso promocional. La inversión del club en un jugador de su experiencia en la Serie A, que también ofrece una presencia física como delantero centro, ha resultado inteligente. Para Petagna, el ascenso representa no solo un logro deportivo sino un triunfo personal después de un período de profundos desafíos fuera del campo. Su regreso al gol y su papel clave sugieren que será una figura central a medida que el Monza se prepare para su última aventura en la Serie A.




