Antoine Griezmann está a punto de unirse al Orlando City de la MLS al final de la temporada, según informaciones procedentes de España. El traspaso del delantero francés se hará efectivo tras la conclusión de la campaña actual del Atlético de Madrid, que podría culminar con una final de la Champions League o terminar tan pronto como el martes por la noche contra el Arsenal.
Griezmann, máximo goleador histórico del Atlético, se encuentra en Londres con la plantilla de Diego Simeone para el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League, con la eliminatoria empatada a 1-1. Si el Atlético es eliminado en el Emirates Stadium, sería su 120ª y última aparición en la competición con el club. El propio jugador reconoció el inminente cambio en una rueda de prensa previa al partido el lunes, aunque se centró en el desafío inmediato.
"No soy de los que se preguntan si es mi último o penúltimo partido, sino de estar mentalmente bien, fresco en la cabeza y en las piernas", dijo Griezmann. "Y quiero jugarlo porque tengo muchas ganas e ilusión por dar". Sus comentarios reflejan a un jugador en paz con su decisión y decidido a contribuir en sus últimos partidos con los Colchoneros. También señaló un cambio en su enfoque personal a los partidos importantes, afirmando que ahora se siente "más calmado y tranquilo" en comparación con el principio de su carrera, cuando experimentaba un estrés significativo antes de los partidos.
El traspaso pone fin a la segunda etapa de Griezmann en el Atlético de Madrid, un club donde ha consolidado su estatus legendario. Después de unirse inicialmente desde la Real Sociedad en 2014, se marchó al Barcelona en 2019 para regresar a la capital española dos años después. Su regreso fue un rotundo éxito, ya que recuperó su papel fundamental y finalmente superó a Luis Aragones como el máximo goleador histórico del club. Su marcha señala el final de una gran era para el equipo de Simeone, que ahora tendrá que planificar un futuro sin su talismán creativo.
Para el Orlando City, la adquisición representa un golpe monumental y una declaración de intenciones dentro de la MLS. El club con sede en Florida, que terminó segundo en la Conferencia Este la temporada pasada, se incorpora a un ganador de la Copa del Mundo y a uno de los jugadores de ataque más condecorados y reconocibles de su generación. La llegada de Griezmann sigue una creciente tendencia de estrellas europeas de élite que se trasladan a Norteamérica en las últimas etapas de sus carreras, aunque él sigue siendo un jugador muy eficaz en la élite.
El traspaso tiene sentido estratégico para ambas partes. Griezmann asegura un nuevo desafío en una liga en crecimiento y un estilo de vida diferente para su familia, mientras que Orlando gana una superestrella mundial para liderar sus ambiciones. Para el Atlético, aunque su salida deja un vacío significativo, también libera importantes salarios y permite una renovación de la plantilla bajo Simeone. El foco inmediato, sin embargo, sigue estando en el terreno de juego en el Emirates, donde Griezmann intentará prolongar su despedida del Atlético asegurando un puesto en la final de la Champions League.



