
Antonio Nusa reflexiona sobre su crecimiento en el Leipzig y el sueño mundialista con Noruega
Antonio Nusa ha detallado su desarrollo como figura clave en el RB Leipzig y sus ambiciones para el próximo Mundial con Noruega en una entrevista con el club. El extremo de 20 años se unió al Leipzig procedente del Club Brugge en el verano de 2024 por una cifra de €21 millones y desde entonces ha disputado 64 partidos oficiales, marcando ocho goles.
Nusa se describió a sí mismo como estando en un "lugar realmente bueno" en Leipzig, reconociendo la presencia de su compañero escandinavo Conrad Harder y el ambiente multilingüe como factores que le ayudaron a adaptarse. Se ha centrado en aprender alemán, señalando que el entrenador Ole Werner realiza las reuniones en este idioma, que ahora comprende en gran medida. Esta integración fuera del campo ha ido paralela a su creciente importancia en el terreno de juego, con su conducción directa y versatilidad convirtiéndose en activos para el ataque del Leipzig.
El internacional noruego explicó su papel flexible dentro del sistema del equipo, expresando su deseo de operar potencialmente más en el centro en el futuro como mediapunta o delantero. "Creo que puedo jugar en muchas posiciones", dijo Nusa. "Es importante ser flexible y ayudar al equipo donde sea necesario". Esta adaptabilidad lo ha convertido en un componente valioso para un equipo que busca regresar a la UEFA Champions League.
A pesar de su creciente popularidad, Nusa admitió que todavía siente nervios antes de los partidos, viéndolos como un signo positivo de compromiso. "Si tienes nervios, significa que estás haciendo algo importante", dijo. Recordó un momento formativo al principio de su carrera en el Leipzig: enfrentarse a su héroe de la infancia, Neymar, en un amistoso contra el Santos en Brasil. Si bien reconoció que aprendió observando a jugadores como Neymar, Nusa está enfocado en desarrollar su propia identidad en el campo.
De cara al futuro, la selección nacional es un foco importante. La clasificación de Noruega para su primer Mundial desde 1998 presenta una oportunidad histórica, y Nusa declaró que su ambición es llevar al equipo nacional "lo más lejos posible". Describió representar a Noruega en el torneo como un sueño. Por ahora, sus objetivos inmediatos siguen siendo con el Leipzig, donde está arraigado en las ambiciones de trofeos del club. "Queremos ganar títulos juntos", dijo Nusa, señalando su transición de promesa a pilar fundamental del proyecto.



