El Arsenal sigue de cerca la situación del delantero del Atlético de Madrid, Julián Álvarez, y está preparado para actuar con rapidez si el jugador manifiesta su deseo de cambiar de aires, según TEAMtalk. Informes en España sugerían un posible acuerdo valorado en 150 millones de euros (130 millones de libras, 174 millones de dólares) que implicaba un intercambio con Viktor Gyokeres rumbo al Atlético, sin embargo, fuentes cercanas han minimizado estas afirmaciones, asegurando que no existe tal acuerdo en este momento.
El Arsenal lleva tiempo admirando al internacional argentino y mantiene una comunicación abierta tanto con el Atlético de Madrid como con los representantes de Álvarez. Los Gunners están listos para intentar un fichaje si las circunstancias cambian, pero la preferencia del jugador sigue siendo el principal obstáculo. Se informa que la ambición de Álvarez siempre ha sido jugar en el Barcelona, una postura que no ha cambiado a pesar del interés de otros clubes, incluyendo una reciente propuesta del Real Madrid.
El Arsenal ha sido asegurado de que se le mantendrá informado si Álvarez reconsidera su preferencia por un traspaso al Barcelona. El director deportivo Andrea Berta y el entrenador Mikel Arteta creen que Álvarez podría reforzar significativamente el ataque del Arsenal y mejorar sus posibilidades de competir por títulos importantes. Las conversaciones entre los clubes han incluido posibles intercambios de jugadores, con Gabriel Martinelli, Gabriel Jesus y Leandro Trossard mencionados como posibles candidatos a unirse al Atlético.
El Atlético de Madrid también estaría interesado en Viktor Gyokeres, pero el Arsenal se muestra actualmente reacio a incluir al delantero sueco en cualquier negociación. Tanto Arteta como Berta estarían muy impresionados con Gyokeres y ven un gran potencial para su futuro desarrollo en el Emirates Stadium. El Paris Saint-Germain también está siguiendo la situación de Álvarez, pero por ahora, el Barcelona sigue siendo su destino preferido. El Arsenal está bien posicionado para aprovechar la oportunidad si los esfuerzos de Álvarez por unirse al Barcelona no tienen éxito, habiendo sentado ya las bases para un posible acuerdo.




