El Arsenal y el Atlético de Madrid empataron 1-1 en el partido de ida de las semifinales de la UEFA Champions League, disputado en el Estadio Metropolitano el miércoles por la noche. Viktor Gyökeres adelantó a los visitantes desde el punto de penalti justo antes del descanso, mientras que Julián Álvarez igualó para el equipo de Diego Simeone en el minuto 58, dejando la eliminatoria en un equilibrio delicado de cara al partido de vuelta en el Emirates Stadium.
El partido, disputado ante una afición local ferviente, fue una batalla táctica desde el principio. El entrenador del Arsenal, Mikel Arteta, sin el lesionado Bukayo Saka, vio a su equipo tomar la iniciativa al principio, con Martin Ødegaard forzando una parada de Jan Oblak. El Atlético, típicamente organizado y resistente, se fue metiendo en el partido, con Álvarez probando a David Raya desde la distancia. El gol llegó en el tiempo de descuento de la primera parte, cuando Dávid Hancko fue señalado por una falta sobre Gyökeres en el área. El delantero sueco, que ya ha marcado 19 goles esta temporada, convirtió con calma el penalti resultante, enviando a los aficionados visitantes al delirio.
El Atleti respondió tras el descanso con mayor intensidad. El gol llegó justo antes de la hora de juego, cuando Álvarez finalizó con precisión tras un período de presión sostenida, aprovechando un fallo defensivo para batir a Raya. El gol desató un período más abierto y entretenido, en contraste con una primera parte cautelosa. Antoine Griezmann, relativamente silencioso durante gran parte del encuentro, golpeó el larguero con un potente disparo, mientras que en el otro extremo, el sustituto Leandro Trossard forzó una parada inteligente de Oblak. El momento clave llegó al final, cuando Eberechi Eze del Arsenal cayó tras una entrada de Hancko, pero tras la revisión del VAR, no se concedió penalti.
Ambos entrenadores utilizaron sus banquillos en busca de un ganador. Arteta dio entrada a Gabriel Jesus, Trossard y al recuperado Saka, mientras que Simeone trajo a Álex Baena y Nahuel Molina. Ninguno de los dos equipos pudo encontrar un segundo gol decisivo, preparando así un emocionante partido de vuelta en el Emirates Stadium. El resultado deja al Arsenal con una ligera ventaja gracias al gol marcado fuera de casa, aunque la abolición de esta regla significa que cualquier victoria en tiempo reglamentario la semana que viene les llevaría a la final.
Para el Atlético de Madrid, el rendimiento fue un testimonio de su típica garra europea bajo el mando de Simeone, recuperándose de una desventaja para asegurar un empate. El Arsenal estará satisfecho con un gol a domicilio y una sólida actuación defensiva, pero sabrá que debe ser más contundente en ataque en casa para asegurar un puesto en la final. La eliminatoria sigue perfectamente equilibrada, con todo por decidir cuando los equipos se reúnan en el norte de Londres.



