
El Barcelona considera presentar una denuncia a la UEFA tras una polémica derrota ante el Atlético
El Barcelona está considerando presentar una denuncia oficial a la UEFA por el arbitraje en su derrota por 2-0 ante el Atlético de Madrid en la ida de los cuartos de final de la Champions League, según fuentes del club catalán. El club está furioso con el desempeño de los árbitros, con el entrenador Hansi Flick y los directivos señalando tres incidentes clave que, según ellos, les costaron el partido.
Los puntos de inflexión comenzaron en la primera parte cuando el defensor del Barcelona, Pau Cubarsi, fue expulsado por una falta profesional. Inicialmente se le mostró una tarjeta amarilla al árbitro rumano Istvan Kovacs, pero el árbitro asistente de video (VAR) le aconsejó revisar el incidente en el monitor a pie de campo. Después de la revisión, Kovacs cambió la tarjeta amarilla a una roja directa, dejando al Barcelona jugando más de una hora con diez hombres. La ira del Barcelona se vio agravada cuando Koke, del Atlético, ya con una tarjeta amarilla, escapó a una segunda amonestación por una falta que el equipo local consideró una clara tarjeta. El incidente final, y el más polémico, ocurrió en el minuto 54. Tras un saque de meta, el defensor del Atlético, Marc Pubill, pareció tocar el balón con la mano dentro de su propia área mientras estaba bajo presión. El banquillo y los jugadores del Barcelona pidieron un penalti y una tarjeta roja, creyendo que el balón estaba en juego. Sin embargo, el árbitro y el equipo del VAR, liderado por el árbitro alemán Bastian Dankert, no intervinieron para señalar un penalti o revisar el incidente, determinando que el balón aún no estaba en juego desde el saque de meta.
El entrenador del Barcelona, Hansi Flick, no se guardó nada en sus comentarios posteriores al partido, expresando su profunda frustración con el arbitraje. “No sé qué pensar sobre la expulsión de Cubarsi; podría haber sido una tarjeta roja, o tal vez no. No estoy seguro de que haya hecho contacto suficiente”, declaró Flick. Fue más directo sobre el incidente de la mano, agregando: “La situación en la que tocaron el balón con la mano en el área… no entiendo por qué el VAR no intervino. Debería haber sido un penalti y una segunda tarjeta amarilla, una roja. El VAR estuvo más a favor del Atlético”. El portero del Atlético, Juan Musso, involucrado en el incidente de la mano, desestimó la controversia, pidiendo a los periodistas que “hablaran del partido” e insistiendo en que el balón no estaba en juego.
La controversia no se limitó al campo. La atmósfera previa al partido también fue tensa, con el autobús del Atlético de Madrid, según informes, siendo apedreado por una sección de aficionados del Barcelona, rompiendo dos ventanas. El entrenador del Atlético, Diego Simeone, comentó con ironía que tales incidentes no eran inusuales cuando su equipo visita el Camp Nou. Este partido no es la primera vez que el Barcelona se siente agraviado por el arbitraje contra el Atlético esta temporada. En la ida de las semifinales de la Copa del Rey en febrero, un gol de Pau Cubarsi fue polémicamente anulado tras una larga revisión del VAR, una decisión que también llevó a una denuncia oficial del club catalán a la Federación Española de Fútbol.
La directiva del Barcelona está ahora sopesando una denuncia oficial a la UEFA, centrándose en el desempeño del equipo arbitral y del VAR, liderado por el árbitro alemán Bastian Dankert. Se dice que el club está furioso con el manejo de los incidentes clave, que creen que han dañado gravemente sus posibilidades de avanzar a las semifinales de la Champions League. El partido de vuelta en el Estadio Metropolitano ahora representa un desafío monumental para los campeones españoles, que deben remontar una desventaja de dos goles sin su joven eje defensivo, Pau Cubarsi, quien estará suspendido.

