El Barcelona está en negociaciones con el Ayuntamiento de Barcelona para alquilar el Estadi Olímpic Lluís Companys en Montjuïc durante la mayor parte de la temporada 2027-28, según informa Cadena SER. Este traslado sería necesario para permitir la instalación del nuevo techo en el renovado Spotify Camp Nou, la fase final del largo proyecto de construcción. El club planea programar partidos como visitante al final de la temporada 2026-27 y al comienzo de la campaña 2027-28 para minimizar las interrupciones, pero las conversaciones indican un posible alquiler que podría durar hasta enero o febrero de 2028.
Los catalanes solo regresaron a su icónico hogar el pasado noviembre después de un exilio retrasado de más de un año, jugando en el estadio Olímpico durante toda la temporada 2025-26. La capacidad actual del Camp Nou es de poco más de 60.000 espectadores, con las obras de los dos primeros niveles completadas. El club pretende abrir el tercer nivel la próxima temporada para alcanzar la capacidad proyectada de 105.000 espectadores. Sin embargo, la posterior instalación del techo es una operación compleja que requiere que el estadio esté prácticamente vacío, lo que hace necesaria otra reubicación temporal.
Este posible segundo traslado subraya la prolongada naturaleza del proyecto Espai Barca. Los plazos iniciales preveían una finalización de tres años para toda la renovación, pero los retrasos constantes sugieren ahora un período más cercano a cuatro años y medio. El regreso original al Camp Nou se pospuso un año entero, y cumplir con los últimos plazos para el tercer nivel y las posteriores obras del techo sigue siendo un desafío importante para el club y sus contratistas.
El regreso a Montjuïc, aunque no ideal, ofrece una solución familiar y logísticamente viable. El Barcelona jugó todos sus partidos en casa en el estadio Olímpico de 55.000 localidades la temporada pasada, obteniendo resultados mixtos en el campo pero gestionando los aspectos operativos de un alquiler temporal. Las negociaciones con el ayuntamiento se centrarán en las condiciones del alquiler y el calendario preciso, y el club buscará asegurar el recinto por un período prolongado para garantizar la estabilidad de sus abonados y operaciones comerciales.
Para los aficionados y las finanzas del club, otra temporada lejos del Camp Nou terminado representa un compromiso continuo. Los ingresos por taquilla, una fuente de ingresos fundamental, volverán a estar limitados por la menor capacidad del estadio Olímpico. El calendario ampliado también ejerce una mayor presión sobre la planificación financiera a largo plazo del club, que se ha basado en el impulso previsto por el megaestadio modernizado. La finalización de estos planes temporales depende totalmente de que el calendario de construcción avance sin más retrasos importantes, una perspectiva que ha demostrado ser incierta a lo largo de la historia del proyecto.



