El Barcelona ha virado su atención hacia el delantero del Paris Saint-Germain, Goncalo Ramos, después de que el Chelsea rechazara sus intentos de fichar a Joao Pedro, según informa TEAMtalk. El club catalán busca reforzar sus opciones de ataque de cara a una posible renovación, con el futuro del veterano delantero Robert Lewandowski en el aire.
El director deportivo del Barcelona, Deco, había identificado a Pedro como un posible fichaje, admirando al jugador desde hace varios años. Sin embargo, el Chelsea ha indicado que no tiene intención de vender al exjugador del Brighton & Hove Albion, que se ha convertido en una figura clave en su ataque a pesar de una temporada de actuaciones inconsistentes del equipo. Pedro ha impresionado en múltiples roles ofensivos, consolidando su posición dentro de la plantilla del Chelsea.
Con un acuerdo por Pedro aparentemente imposible, el Barcelona ha cambiado su enfoque a Ramos, quien también es, según los informes, objetivo del Chelsea mientras busca reforzar su propia línea de ataque. El PSG ha indicado que estaría dispuesto a dejar salir a Ramos este verano, ya que el jugador ha expresado su frustración por su limitado tiempo de juego. Ramos se unió al PSG procedente del Benfica en el verano de 2024 después de que un acuerdo de cesión activara una opción de compra obligatoria de 65 millones de euros (56 millones de libras).
Ramos ha marcado 45 goles en 127 partidos con el PSG en todas las competiciones. Si bien Ramos ha surgido como una opción viable, el Barcelona todavía considera a Julian Alvarez, del Atlético de Madrid, como su principal objetivo, aunque asegurar su fichaje sería financieramente desafiante, ya que el Atlético lo valora en alrededor de 100 millones de euros (87 millones de libras). El Arsenal también está interesado en Alvarez y es posible que el Barcelona deba vender jugadores para financiar una posible oferta.
El Barcelona podría tener que hacer sacrificios para financiar a Ramos o a Alvarez. El defensa Jules Kounde ha sido vinculado con una posible salida, con informes que sugieren que una oferta de 69 millones de libras podría llegar desde un club de la Premier League. La situación pone de manifiesto la necesidad del Barcelona de equilibrar sus ambiciones con sus realidades financieras a medida que planifica el futuro de su ataque.



