
El Bayern Múnich protagoniza una remontada histórica ante el Mainz tras ir perdiendo por 3-0
El Bayern Múnich protagonizó una espectacular remontada en la segunda mitad para darle la vuelta a un 3-0 en el marcador y asegurar una victoria por 4-3 a domicilio ante el Mainz el sábado. Los flamantes campeones de la Bundesliga, que habían realizado ocho cambios en su once inicial pensando en una semifinal de la Champions League, protagonizaron una recuperación notable con los suplentes Michael Olise y Harry Kane jugando un papel fundamental.
El equipo fuertemente rotado de Vincent Kompany, con la eliminatoria europea del martes contra el Paris Saint-Germain en mente, se vio superado en la primera mitad en el Mewa Arena. El Mainz, uno de los equipos en mejor forma de la liga, tomó una ventaja contundente gracias a Dominik Kohr, Paul Nebel y Sheraldo Becker, aprovechando los rechaces de los disparos de Nadiem Amiri. El portero del Bayern, Jonas Urbig, pasó por un período difícil, con el ataque implacable del anfitrión exponiendo la defensa experimental de los visitantes, que incluía al debutante Bara Sapoko Ndiaye.
La dinámica del partido cambió por completo tras el descanso con las incorporaciones de Olise y Kane. Nicolas Jackson inició la remontada, marcando su décimo gol del club tras una combinación entre Olise y Konrad Laimer. Olise luego tomó el centro del escenario, marcando un espectacular gol de larga distancia para poner el 3-2, recordando su gol contra el Real Madrid a principios de temporada.
El extremo francés volvió a ser clave para el empate en el minuto 80, ya que su centro al área condujo a Jamal Musiala a disparar a puerta desde cerca. La remontada se completó solo tres minutos después, cuando el centro de Musiala fue despejado por el portero del Mainz, Daniel Batz, directamente a Kane, quien remató a puerta desde cerca para completar la remontada. Según Opta, esta es solo la segunda vez en la historia del Bayern que gana un partido de la Bundesliga después de ir perdiendo por tres o más goles, la primera vez fue una victoria por 6-5 contra el Bochum en 1976.
La victoria, aunque dramática, llega con la atención del Bayern centrada firmemente en su próximo partido europeo. La magnitud de la remontada, sin embargo, subraya la profundidad de la plantilla disponible para Kompany y proporciona un importante impulso moral de cara a la crucial vuelta contra el PSG. Para el Mainz, la derrota representa un colapso devastador, habiendo perdido una oportunidad de oro para derrotar a los campeones por quinta vez en seis encuentros en casa.



