Rafa Benítez ha declarado que inicialmente no imaginaba a Cristian Chivu como un futuro entrenador durante su etapa en el Inter, pero reconoce que la inteligencia del rumano y la calidad de su plantilla actual son factores clave en su éxito. Los comentarios se produjeron durante una entrevista con Sky Sport en Budapest, en vísperas de la final de la Champions League entre el PSG y el Arsenal.
Benítez, quien dirigió al Inter durante la temporada 2010-11, estaba hablando sobre posibles nombramientos en los banquillos y el auge de los jóvenes entrenadores españoles cuando surgió el nombre de Chivu. Explicó que, si bien Chivu era un jugador inteligente, no había identificado inmediatamente en él las cualidades de un entrenador. Según Sky Sport, Benítez sugirió que el éxito de un entrenador depende en gran medida de su propio talento y de la calidad de los jugadores a su disposición.
Chivu actualmente dirige al Inter, habiendo tomado las riendas del equipo en diciembre de 2023 tras la marcha de Simone Inzaghi. Su nombramiento sorprendió a algunos, dada su relativa falta de experiencia como entrenador, pero ha logrado llevar a los Nerazzurri a un sólido final en la Serie A, asegurando el título con cinco jornadas de antelación. Antes de su cargo como entrenador del Inter, Chivu trabajó como entrenador en las categorías inferiores del club, adquiriendo experiencia con el Primavera.
Benítez, quien recientemente concluyó su etapa en el Panathinaikos, también expresó su interés en dirigir potencialmente a la selección italiana en el futuro, afirmando que “seguramente” aceptaría el puesto si se lo ofrecieran. También elogió el nombramiento de Massimiliano Allegri por parte del Napoli, destacando la astucia de De Laurentiis al asegurar a un entrenador con una amplia experiencia tras la marcha de Antonio Conte. Benítez cree que la experiencia de Allegri fue crucial para mantener un alto nivel de rendimiento tras el exitoso paso de Conte por el club.
Los comentarios de Benítez ofrecen una perspectiva interesante sobre la evolución del panorama de los entrenadores y la importancia tanto del conocimiento táctico como de las habilidades interpersonales. El éxito de Chivu en el Inter demuestra que los exjugadores pueden hacer una transición efectiva a la dirección técnica, incluso si su potencial no fue evidente de inmediato durante su carrera como jugadores.



