
Botafogo demanda al Lyon por una deuda de 125 millones de euros
Botafogo ha iniciado acciones legales contra el Olympique de Lyon, buscando recuperar una deuda que, según afirma, supera los 745 millones de reales brasileños (aproximadamente 125 millones de euros). El club brasileño, aún propiedad del ex presidente del Lyon, John Textor, anunció la demanda en un comunicado oficial el sábado, confirmando que la acción se presentó el día anterior. Esta medida sigue a las amenazas realizadas por Textor a finales de marzo y marca una escalada significativa en la disputa financiera entre los dos clubes, que en un principio colaboraban bajo el paraguas de Eagle Football de Textor.
El núcleo de la demanda, según el comunicado de Botafogo, se refiere a “aportes financieros en forma de préstamo, con una clara perspectiva de reembolso” que nunca fueron devueltos. El club alega que Michele Kang, la actual presidenta del Olympique de Lyon, “rompió unilateralmente el acuerdo de colaboración” entre las entidades en medio de conflictos internos dentro del grupo Eagle. Botafogo afirma que, a pesar de que el Lyon se benefició de los recursos recibidos, el club francés no ha cumplido con sus obligaciones, negándose a pagar la deuda adeudada.
El impacto financiero en Botafogo ha sido severo, según su declaración. La falta de pago, según se dice, ha comprometido la planificación financiera del club y ha afectado su capacidad para renovar contratos y fichar jugadores. Esta situación, según los informes, llevó a la FIFA a imponer una prohibición de fichajes al club de Río de Janeiro a finales de 2025, una sanción que obstaculizó directamente sus operaciones deportivas. La acción legal parece ser una respuesta directa a estas crisis operativas, enmarcada como un paso necesario para asegurar el futuro financiero del club.
Para el Lyon, la demanda llega en un momento complejo. El club ha experimentado cambios significativos en su propiedad desde la salida de Textor, con Kang ahora al frente y navegando por la era post-Textor. Una reclamación legal de esta magnitud, si se persigue a través de tribunales internacionales, podría complicar la propia reestructuración y planificación financiera del Lyon. El club aún no ha emitido una respuesta pública a las acusaciones específicas contenidas en la presentación legal de Botafogo.
La colaboración entre el Lyon y el Botafogo se forjó originalmente bajo el modelo de propiedad transcontinental de Textor, diseñado para crear una red de clubes que compartieran recursos y talento. Su ruptura ilustra las trampas y los entrelazamientos financieros que pueden surgir de tales proyectos multi-club cuando las estructuras de propiedad cambian. La demanda también menciona una deuda adicional de 12 millones de euros adeudada al club belga RWDM Brussels, otro club dentro de la ahora fracturada red de Eagle Football, lo que sugiere que la disputa puede tener ramificaciones más amplias.
La jurisdicción ante la que Botafogo ha presentado su denuncia sigue sin estar clara, ya que el comunicado del club no especificó si la acción se llevó a cabo en Brasil, Francia o un organismo deportivo como el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Este detalle será crucial para determinar la vía legal y el posible cronograma para una resolución. El desarrollo señala un final definitivo y acrimonioso a la asociación entre los dos clubes, transformando una alianza estratégica en una amarga disputa financiera.


