Hakan Calhanoglu ha regresado al campo de entrenamiento del Inter con una perspectiva renovada, a pesar de que su contrato expira al final de la temporada. El club aún no ha iniciado conversaciones sobre una posible renovación, pero la posibilidad de posponer las negociaciones hasta el final del mercado de fichajes sigue abierta, según informan fuentes en Italia.
Calhanoglu vivió un verano turbulento, incluyendo su participación en campañas políticas turcas tras un Mundial decepcionante con Turquía. Sin embargo, parece estar asentado y concentrado en la próxima temporada con el Inter. El entrenador Simone Inzaghi y el director deportivo Dario Chivu creen que encontrar un reemplazo para Calhanoglu sería difícil, lo que hace que una venta sea poco deseable, especialmente teniendo en cuenta el limitado beneficio económico que probablemente generaría.
El Inter está preparando simultáneamente el futuro evaluando a Aleksandar Stankovic como un posible reemplazo a largo plazo para Calhanoglu. Stankovic, recientemente fichado del Club Brugge por 23 millones de euros, es visto como un candidato más adecuado para el rol de regista que Piotr Zielinski, quien actuó como suplente la temporada pasada. El joven jugador es considerado adaptable y receptivo a la guía de Chivu.
El centro del campo sigue congestionado en el Inter, con diez jugadores compitiendo por tres posiciones, incluyendo a los cedidos Kristjan Asllani y Ebenezer Akisanmiro. Esta congestión significa que cualquier nueva incorporación, como Curtis Jones del Liverpool, que interesa a Inzaghi, requeriría salidas. Davide Frattesi, quien ha solicitado su salida, es actualmente el candidato más probable para ser vendido, aunque aún no ha recibido ofertas convincentes. Su rendimiento decayó la temporada pasada, tras una buena actuación contra el Bayern Munich y el Barcelona, lo que ha afectado a su valor de mercado y, potencialmente, a sus posibilidades de ser convocado por la selección italiana.




