Pierrick Capelle ha anunciado su retirada del fútbol profesional tras el empate 1-1 del Angers con el Estrasburgo, un resultado que aseguró su permanencia en la Ligue 1 para la próxima temporada. El centrocampista disputó su último partido en el Stade Raymond Kopa el viernes, dando una asistencia para Goduine Koyalipou antes de ser sustituido en una emotiva despedida.
Capelle deja el Angers tras 322 partidos con el club, un testimonio de su dedicación y longevidad. Recibió un pasillo de honor de sus compañeros y familiares, y le fue entregada la capitanía a Abdoulaye Bamba, otro jugador veterano que también se retirará. Los aficionados del club mostraron una pancarta agradeciendo a Capelle una década de servicio, calificándolo de “diamante”.
Tras el partido, Capelle expresó su gratitud a los aficionados y a sus compañeros, destacando los fuertes lazos forjados a través del éxito y la adversidad. Describió su relación con Bamba como una de hermandad. Bamba correspondió el sentimiento, agradeciendo a Capelle su apoyo y reconociendo la importancia del club para ambos.
El partido en sí quedó eclipsado por las emotivas despedidas, aunque el punto fue crucial para el Angers. Terminaron la temporada por encima de la zona de descenso, evitando el descenso a la Ligue 2. El Estrasburgo, por su parte, ya estaba a salvo del descenso.
La noche no estuvo exenta de contratiempos, sin embargo, ya que Louis Mouton se vio obligado a abandonar el campo por una lesión durante el partido. La gravedad de su lesión es actualmente desconocida. La marcha de Capelle marca el fin de una era para el Angers, dejando un vacío en el centro del campo y un legado de compromiso y pasión.




