El propietario del AC Milan, Gerry Cardinale, ha declarado que no clasificarse para la Champions League se consideraría un fracaso y ha prometido una revisión exhaustiva de la estructura del club este verano. Cardinale hizo esta evaluación en una entrevista poco común, expresando su frustración con los resultados recientes y una aparente falta de correlación entre el gasto y el éxito en el campo.
El Milan ha tenido un final de temporada de la Serie A difícil, pasando de una posición fuerte a arriesgarse a perderse la clasificación para la Champions League. Cardinale reconoció las dificultades del equipo, afirmando que tanto él como el entrenador Paulo Fonseca están decepcionados con la trayectoria actual. Enfatizó su compromiso con la victoria, descartando las sugerencias de que su principal objetivo es la ganancia financiera, y señaló su historial de éxito en empresas anteriores.
Cardinale destacó la importante inversión financiera que ha realizado en el club en las últimas tres temporadas, superando a cualquier otro equipo de la Serie A. Sin embargo, admitió que esta inversión no se ha traducido en los resultados deseados, y que se necesita un enfoque más eficaz para la contratación de jugadores y la estructura general. Mencionó específicamente la necesidad de mejorar la conexión entre el gasto financiero y las victorias, afirmando que el club no ha “gastado bien” lo suficiente.
El inversor estadounidense también abordó las preocupaciones sobre la sostenibilidad financiera del club y la importancia de la clasificación para la Champions League. Refutó la idea de que priorizar la estabilidad financiera se produce a expensas de la ambición, argumentando que una base financiera sólida es esencial para el éxito sostenido. También habló de los desafíos más amplios que enfrenta el fútbol italiano, incluida la importante diferencia en los ingresos por televisión en comparación con la Premier League, y la necesidad de modernización.
De cara al futuro, Cardinale confirmó que se llevará a cabo una evaluación exhaustiva de toda la organización este verano, abarcando todos los niveles del club, desde el cuerpo técnico y el director deportivo hasta el sistema de la academia. Ya ha mantenido conversaciones con Fonseca y seguirá evaluando la situación una vez que concluya la temporada. Destacó la importancia de construir una organización de clase mundial capaz de competir constantemente al más alto nivel, y reconoció que se han cometido errores en el camino. Cardinale concluyó reafirmando su compromiso con el club y su determinación para lograr el éxito, afirmando que no descansará hasta que el Milan vuelva a ser una fuerza dominante en el fútbol europeo.




