Giovanni Carnevali, el recién nombrado CEO y Director General de la Juventus, y el entrenador Luciano Spalletti han comenzado a perfilar sus planes para la próxima temporada, priorizando la incorporación de un portero y un delantero en los primeros días de julio. Esto se produce tras la salida de Damien Comolli, el anterior director deportivo del club, señalando un cambio de rumbo en la política de fichajes.
Carnevali habría constatado que los primeros objetivos, incluyendo al portero del Aston Villa, Emiliano Martínez, y posibles opciones en ataque como Kolo Muani y Alexander Sorloth, no eran viables, lo que ha obligado a un nuevo enfoque en la estrategia de transferencias. La nueva administración se centra en soluciones creativas dadas las limitaciones presupuestarias, reconociendo que la inversión en una posición puede limitar el gasto en otra.
El club también está bajo presión para generar entre 12 y 13 millones de euros en ingresos para el martes a través de la venta de jugadores, con los jóvenes Fabio Miretti y Filip Adzic identificados como posibles candidatos para recaudar fondos. Según los informes, estas ventas se espera que se produzcan sin complicaciones.
Spalletti y Carnevali debatieron los riesgos asociados a la búsqueda de jugadores involucrados en el Mundial en curso, citando el ejemplo de Maxime Lopez, cuya posible transferencia podría verse truncada por una lesión. También consideraron la necesidad de un 'regista', un mediocentro organizador, para proporcionar competencia a Manuel Locatelli o darle descanso, con una preferencia por un jugador italiano. La pareja habría establecido una buena relación durante una reciente reunión en Forte dei Marmi, señalando un enfoque colaborativo para la reconstrucción de la plantilla. Este nombramiento marca un claro cambio de dirección para la Juventus, mientras buscan navegar por un panorama financiero desafiante y recuperar su protagonismo en la Serie A.




