El Atlético de Madrid y el Arsenal empataron 1-1 en el partido de ida de las semifinales de la Champions League, disputado en el Estadio Metropolitano el martes por la noche, dejando la eliminatoria muy abierta de cara al encuentro de vuelta en Londres. El partido estuvo marcado por las decisiones arbitrales, con Viktor Gyokeres y Julian Alvarez marcando de penalti, mientras que una posible pena máxima a favor de los visitantes fue anulada por el VAR.
Los Gunners se adelantaron justo antes del descanso tras una polémica decisión arbitral. Gyokeres cayó tras una falta de David Hancko, defensa del Atlético, y a pesar de las protestas airadas del equipo local, el árbitro Danny Makkelie señaló los once metros. Gyokeres se encargó de transformar el penalti, engañando a Jan Oblak y dando a Mikel Arteta un gol crucial a domicilio. La primera parte había sido un encuentro tenso y táctico, con Alvarez forzando una buena parada de David Raya al principio, mientras que Martin Odegaard vio un remate a corta distancia bloqueado por Mario Cardoso.
El equipo de Diego Simeone reaccionó con fuerza tras el descanso y encontró el empate desde los once metros en el minuto 54. Tras una revisión del VAR por una mano de Ben White, defensa del Arsenal, Makkelie concedió el penalti tras revisar el monitor. Alvarez, el delantero argentino, envió con calma su lanzamiento por encima de Raya para igualar el marcador. El Atlético, impulsado por su afición, entonces buscó la victoria. Antoine Griezmann estuvo a punto de marcar, estrellando el balón en el travesaño con un potente disparo en el minuto 64, y Raya tuvo que realizar una parada espectacular para evitar el gol de Ademola Lookman.
El partido concluyó con un gran drama a última hora, cuando otra decisión arbitral fue revocada. En el minuto 78, Hancko aparentemente cometió una falta sobre Eberechi Eze, atacante del Arsenal, dentro del área, y Makkelie inicialmente concedió un segundo penalti a los visitantes. Sin embargo, tras ser llamado al monitor para una revisión prolongada, el árbitro anuló su decisión, provocando protestas desde el banquillo del Arsenal. Ninguno de los dos equipos pudo encontrar un gol de la victoria, con Nahuel Molina disparando alto en el tiempo de descuento.
El resultado prepara un segundo partido de vuelta muy equilibrado en el Emirates Stadium el próximo miércoles. El Arsenal sacará confianza de su gol a domicilio y una sólida actuación defensiva en un ambiente hostil, pero será consciente de la amenaza que representan Alvarez y el sistema sólido del Atlético. El equipo de Simeone, por su parte, demostró su típica resistencia y creerá que puede obtener un resultado en Londres para avanzar a la final en Budapest. La eliminatoria sigue perfectamente abierta, con todo por decidir.




