El Manchester City está cada vez más frustrado con la gestión de Chelsea en las negociaciones relativas a la compensación por Enzo Maresca, según TEAMtalk. El retraso se centra en el deseo del City de nombrar a Maresca como su nuevo entrenador tras la marcha de Pep Guardiola al final de la temporada pasada.
Maresca está actualmente bajo contrato con el Chelsea, a pesar de dejar su puesto de entrenador el 1 de enero debido a desacuerdos con la jerarquía del club y una racha de malos resultados. Debido a que dimitió en lugar de que le rescindieran el contrato, el City debe negociar una indemnización con el Chelsea para asegurar sus servicios.
El principal escollo es la tarifa que exige el Chelsea. El club se siente justificado al buscar el valor total de mercado del italiano de 46 años, citando su descontento con que el City iniciara contactos con Maresca mientras aún estaba empleado en Stamford Bridge. El Chelsea cree que estas conversaciones fueron una distracción para Maresca durante un período difícil para el equipo y que las posteriores filtraciones a los medios de comunicación exacerbaron la situación.
La posición del Chelsea se ve aún más reforzada por la competitiva rivalidad entre los dos clubes, lo que les lleva a resistirse a ofrecer cualquier tipo de descuento. Argumentan que no tienen la obligación de facilitar una transición fluida para un entrenador muy solicitado a un competidor directo. El City, sin embargo, cree que la postura del Chelsea es innecesariamente obstructiva y que se podría llegar a un acuerdo más amistoso.
A pesar del actual estancamiento, se espera una resolución antes de finales de junio. Los preparativos de pretemporada del Manchester City están programados para comenzar en aproximadamente tres semanas, lo que crea una presión de tiempo para finalizar el nombramiento. Maresca fue asistente de Guardiola en el City de 2013 a 2017, y es considerado el principal candidato para reemplazar al entrenador saliente. Recientemente guio al Leicester City al título de la Championship, ganándose elogios por su enfoque táctico y el desarrollo de jóvenes jugadores.
La situación pone de manifiesto las complejidades de los movimientos de entrenadores entre clubes de la misma ciudad y el potencial de animosidad persistente entre los clubes, incluso cuando parece probable un resultado mutuamente beneficioso. Una resolución rápida permitiría al City comenzar a planificar la era post-Guardiola, al tiempo que proporcionaría a Maresca claridad sobre su futuro.



