Federico Chiesa ha revelado que dejó el Juventus por el Liverpool en el verano de 2024 porque sintió que la directiva del club no contaba con él, según una entrevista concedida a Gazzetta dello Sport. El internacional italiano completó su traspaso definitivo a Anfield hace casi dos años, poniendo fin a su etapa de cuatro años en Turín.
Chiesa se unió al Juventus inicialmente como cedido por la Fiorentina en octubre de 2020, y el traspaso se hizo permanente al verano siguiente por una cifra estimada de 40 millones de euros. Rápidamente se consolidó como un jugador clave para la 'Vecchia Signora', contribuyendo significativamente a su clasificación para la Champions League y ganando la Coppa Italia y la Supercoppa Italiana. Sin embargo, su tiempo en el club se vio afectado por una grave lesión de rodilla sufrida en enero de 2022, que lo mantuvo alejado de los terrenos de juego durante varios meses.
El delantero explicó que, tras un cambio en la dirección deportiva, el nuevo director deportivo Cristiano Giuntoli y el entrenador Thiago Motta no mostraron un fuerte deseo de retenerlo en el club. Chiesa afirmó que esta falta de entusiasmo lo impulsó a buscar oportunidades en otro lugar, lo que finalmente lo llevó a su fichaje por el Liverpool. No reveló los detalles exactos de sus conversaciones con la directiva del Juventus, pero indicó que la decisión fue mutua, impulsada por la sensación de que su futuro estaba fuera de Turín.
Desde su llegada al Liverpool, Chiesa se ha convertido en un titular habitual bajo las órdenes del entrenador Arne Slot, aportando goles y asistencias en la Premier League y las competiciones europeas. Se ha adaptado bien a las exigencias del fútbol inglés, mostrando su velocidad, habilidad en el regate y capacidad goleadora. El traspaso le ha permitido relanzar su carrera tras un período de incertidumbre tras su lesión.
El Juventus, mientras tanto, ha experimentado un período de reconstrucción bajo la dirección de Giuntoli y Motta, centrándose en jugadores más jóvenes y un enfoque táctico diferente. El club terminó tercero en la Serie A la temporada pasada y busca volver a luchar por el título la próxima temporada. La venta de Chiesa les permitió liberar fondos e invertir en otras áreas del equipo, aunque su marcha fue recibida con decepción por algunos aficionados. El traspaso finalmente benefició a ambas partes, permitiendo a Chiesa encontrar un club donde se sintiera valorado y al Juventus continuar con su evolución.
Esta revelación ofrece una visión de la dinámica a menudo compleja de los traspasos de jugadores y la importancia de una sólida relación entre los jugadores y la directiva del club. Destaca cómo la percepción de un jugador sobre su valor y sus perspectivas de futuro puede influir significativamente en su proceso de toma de decisiones.




