El delantero del Liverpool, Federico Chiesa, ha informado al nuevo entrenador Andoni Iraola de que está dispuesto a abandonar Anfield si no se le garantiza un puesto habitual en el once titular. El internacional italiano expresó su deseo de tener más minutos en una entrevista con Gazzetta dello Sport, afirmando que necesita jugar “más de mil minutos por temporada” para recuperar su forma.
Chiesa llegó al Liverpool procedente de la Juventus, pero ha tenido dificultades para conseguir minutos de forma constante durante su tiempo en el club. Anteriormente se le vinculó con un posible regreso a la Juventus en enero, pero el entonces entrenador Arne Slot bloqueó la operación debido a la falta de profundidad en la plantilla. Chiesa reconoció la lógica del club en ese momento, afirmando que el Liverpool “me necesitaba, en parte por razones numéricas”, pero reiteró su necesidad de jugar con regularidad.
El jugador de 28 años enfatizó su buena relación con el Liverpool, pero dejó claro que su prioridad es jugar con regularidad. Está abierto a quedarse y luchar por un puesto, pero considerará otras opciones si no recibe suficientes oportunidades bajo las órdenes de Iraola. Se informa que hay un interés significativo por parte de clubes de la Serie A, como el Como y su antiguo club, la Juventus.
A pesar de la falta de continuidad, Chiesa cree que tiene varios factores que juegan a su favor de cara a la pretemporada con Iraola. La ausencia de Italia en el Mundial significa que estará bien descansado, y su versatilidad –su capacidad para jugar en toda la línea de ataque– podría ser valiosa. Se sabe que Iraola prefiere jugadores con una fuerte ética de trabajo, una cualidad que posee Chiesa. Sin embargo, se enfrentará a la competencia, especialmente por parte del joven talento Rio Ngumoha, que juega en la posición preferida de Chiesa.
Los partidos amistosos de pretemporada de Chiesa serán cruciales para demostrar su valía al nuevo entrenador. Una racha constante de titularidades podría asegurar su lugar en la plantilla, mientras que la falta de oportunidades podría obligarle a explorar otras opciones. Su situación podría afectar a los planes de fichajes del Liverpool, liberando potencialmente fondos o un puesto en la plantilla si se marcha.



