Marc Cucurella ha informado al Chelsea de su deseo de abandonar Stamford Bridge este verano, con el Barcelona como su destino preferido, según informan fuentes de Mundo Deportivo. La decisión del internacional español presenta un primer desafío para el nuevo entrenador del Chelsea, Xabi Alonso, mientras comienza a dar forma a su plantilla.
Cucurella, que se unió al Chelsea procedente del Brighton & Hove Albion en 2022 por una cifra de €60 millones, se ha mostrado frustrado con la reciente dirección del club y los cambios en la dirección técnica. Anteriormente expresó su preocupación por el despido de Enzo Maresca, destacando la importancia de la estabilidad y un proyecto a largo plazo, sentimientos que comparte su compañero Enzo Fernández, quien también está considerando una posible salida.
Si bien el Barcelona está interesado en el lateral izquierdo, un acuerdo depende de la salida de Alejandro Balde y de la capacidad del club para priorizar los refuerzos defensivos en medio del interés por reemplazar a Robert Lewandowski. Otros posibles pretendientes incluyen al Manchester United, al Manchester City y al Atlético de Madrid, siendo este último el que parece más dispuesto a ofrecerle a Cucurella un regreso a España. Sin embargo, el jugador de 27 años está actualmente centrado en el próximo Mundial y podría retrasar la finalización de cualquier traspaso hasta después del torneo.
El Chelsea se está preparando para la posible salida de Cucurella y ya ha comenzado a identificar posibles reemplazos, con Andrea Cambiaso, de la Juventus, como un objetivo prioritario. Los análisis de datos sugieren que Cambiaso, un año más joven que Cucurella, supondría una mejora inmediata, ofreciendo mayor potencia ofensiva y una calificación SciSkill superior. A pesar de que el nivel máximo de rendimiento de Cucurella supera al de Cambiaso, su reciente forma ha sido motivo de preocupación, lo que podría hacer que una venta sea beneficiosa para ambas partes.
La posible salida de Cucurella representa un revés para los planes de Alonso, especialmente dada la juventud relativa de la plantilla y la necesidad de jugadores experimentados. Se prevé una tarifa de transferencia en el rango de €40 a 50 millones, lo que proporcionará al Chelsea fondos para invertir en el fortalecimiento de otras áreas del equipo. La situación subraya el continuo período de transición en Stamford Bridge y los desafíos que enfrenta Alonso para reconstruir una plantilla competitiva.




