La Roma ha anunciado el nombramiento de Tony D’Amico como su nuevo director deportivo, aunque no asumirá oficialmente el cargo hasta el 1 de julio de 2026, firmando un contrato de dos años. Hasta entonces, Maurizio Lombardo ejercerá como director deportivo interino. El nombramiento reúne a D’Amico con Gian Piero Gasperini, el recién nombrado entrenador de la Roma, con quienes ya trabajó con éxito en el Atalanta, donde ganaron la Europa League.
Las prioridades inmediatas de D’Amico serán las renovaciones de contrato y la generación de ventas de jugadores para cumplir con las regulaciones del Fair Play Financiero de la UEFA, que actualmente están bajo escrutinio para la Roma. El club necesita lograr una cantidad significativa de ventas de jugadores – estimada entre 50 y 60 millones de euros – antes del 30 de junio para evitar posibles sanciones. Esta será una tarea crucial junto con el fortalecimiento de la plantilla con los jugadores que Gasperini considere necesarios para la competición de la Champions League.
La Roma se encuentra actualmente en conversaciones avanzadas para retener a jugadores clave cuyos contratos expiran el 30 de junio, incluyendo a Paulo Dybala, Lorenzo Pellegrini y Mehmet Celik. Si bien el club está interesado en mantener a los tres, está intentando reducir la carga salarial general. Las discusiones con Dybala son particularmente intensas, con el jugador dispuesto a aceptar un salario reducido de 2-2,5 millones de euros incluyendo bonos, frente a sus actuales 6 millones de euros anuales. Se están llevando a cabo negociaciones similares con Pellegrini, mientras que la propiedad busca más concesiones de Celik.
Para facilitar las mejoras en la plantilla y cumplir con el FPF, la Roma está considerando la venta de Evan Ndicka, Moussa Koné y Fabio Soule. La venta de Soule, que está atrayendo el interés del Borussia Dortmund, podría permitir a la Roma retener tanto a Koné como a Ndicka. Estas ventas proporcionarían un alivio financiero y permitirían a D’Amico trabajar con Gasperini en los fichajes, con el entrenador esperando asegurar al menos dos nuevos fichajes antes del inicio del campo de entrenamiento el 13 de julio. Gasperini está particularmente interesado en un suplente para Donyell Malen y potencialmente un reemplazo para Dybala en caso de que se marche.
Greenwood y Christian Pulisic han sido mencionados como posibles objetivos de ataque, pero estos movimientos podrían tardar más en materializarse. La Roma también espera recibir fondos de la venta de Riccardo Calafiori al Basilea (aproximadamente 6 millones de euros) y un pago del seguro de 16 millones de euros relacionado con Filippo Bove, lo que ayudará aún más a sus esfuerzos para alcanzar el objetivo de ventas de jugadores requerido. La clasificación para la Champions League no debe distraer de las realidades financieras que enfrenta el club, ya que evitar las sanciones de la UEFA sigue siendo primordial.



