Jonathan David está decidido a ganarse una segunda oportunidad en la Juventus a pesar de que, según informes de la prensa italiana, el nuevo entrenador Luciano Spalletti no está convencido de sus prestaciones. El delantero canadiense, recientemente regresado de su participación en el Mundial, está ansioso por demostrar su valía al técnico toscano.
El rendimiento de David en el Mundial con Canadá, a pesar de marcar un hat-trick, puso de manifiesto los mismos problemas que mostró durante su etapa en Turín: ocasiones desperdiciadas, errores técnicos e impacto limitado en el juego del equipo. No obstante, el jugador de 24 años cree que puede cambiar las cosas, basándose en sus experiencias previas en el Genk y el Lille, donde tuvo un comienzo similarmente lento antes de convertirse en un prolífico goleador. Marcó 14 goles en su primera temporada en Bélgica, progresando a 23 en la segunda, y luego 13, 19 y 26 goles en tres temporadas en Francia.
Spalletti, sin embargo, parece escéptico, criticando supuestamente la falta de agresividad y determinación de David. El entrenador ha afirmado repetidamente que David no posee la “ferocidad” necesaria para ganar constantemente duelos cruciales por el balón y carece del instinto para buscar agresivamente oportunidades en el área. Spalletti priorizaría, según los rumores, el fichaje de Randal Kolo Muani del Eintracht Frankfurt para reemplazar al marchado Dusan Vlahovic, junto con la reciente adquisición del joven delantero Jeff Ekhator, y desea un tercer delantero con una presencia física más imponente.
La situación se complica por el elevado salario de David, de 6 millones de euros al año. La Juventus está teniendo dificultades para atraer posibles compradores y, sin su salida – y la de Openda, que se espera que salga cedido – será difícil financiar la compra de otro delantero. Spalletti ya experimentó con la posibilidad de desplegar a David en un rol más retrasado, asociándolo con Vlahovic, pero esta táctica solo se utilizó durante 23 minutos contra el Verona. Existe la posibilidad de que Spalletti vuelva a considerar este enfoque, esperando una transformación similar a la que experimentó Edin Dzeko bajo su dirección en la Roma hace una década, donde Dzeko pasó de tener dificultades a convertirse en un máximo goleador de la Serie A.




