Davide Ancelotti, hijo del seleccionador de Brasil, Carlo Ancelotti, está buscando un puesto de gestión en un club tras la conclusión del Mundial este verano. El anuncio se produjo durante una entrevista con el podcast “Tripletta” de Gazzetta dello Sport, donde habló sobre su papel como asistente de Carlo en la Seleção y su reciente experiencia como entrenador del Botafogo. Brasil anunció ayer una preselección de 55 jugadores para el torneo, incluyendo a Neymar, cuyo estado físico se está monitorizando actualmente.
Davide Ancelotti hizo la transición a su puesto actual con la selección brasileña en marzo, después de dirigir al Botafogo. Describió su tiempo en el club brasileño como una experiencia formativa, afirmando que “me formó y me hizo más fuerte”. Confirmó que tiene varias propuestas sobre la mesa, pero espera concretar su próximo movimiento antes del inicio del Mundial en junio.
Ancelotti destacó la pasión por el fútbol en Brasil, señalando que supera la ambición competitiva que a menudo se encuentra en Italia. Enfatizó la importancia de la disciplina y las jugadas a balón parado en la preparación para el torneo, al tiempo que reconoció la necesidad de respetar los valores culturales de alegría y humildad inherentes al fútbol brasileño. Su primer recuerdo futbolístico, reveló, fue ver el Mundial de 1994 con su padre.
Aprovechando la extensa carrera de su padre como entrenador en clubes como Juventus, Milan, Real Madrid, Paris Saint-Germain, Bayern Munich y Napoli, Davide Ancelotti reconoció la presión que conlleva el cargo, pero lo enmarcó como un aspecto deseable de la profesión. Relató anécdotas de la época de su padre en el Real Madrid, incluyendo la petición de Cristiano Ronaldo de una sesión de entrenamiento extra después de disfrutar de una copa de champán tras ganar el Balón de Oro, y la frustración de Luka Modric cuando se le olvidaron sus calcetines de la suerte para un partido.
También compartió una historia sobre sus propios días como jugador con el AC Milan, recordando una severa reprimenda del portero Valerio Fiori después de un desastroso pase atrás durante un amistoso contra el Dynamo Kyiv, que resultó ser el partido de debut de Alexandre Pato. Ancelotti expresó su afecto de toda la vida por el Milan e incluso sugirió que estaría dispuesto a dirigir al club en el futuro. También reveló un hábito de su infancia en el que su padre cronometraba la rapidez con la que podía ponerse el pijama, una táctica para inculcar un sentido de autodesafío y competición.




