Kevin De Bruyne ha criticado públicamente a su ex entrenador Antonio Conte, poniendo en duda su futuro en el Napoli a pesar de la llegada del nuevo técnico Massimiliano Allegri. En una entrevista concedida a Nieuwsblad, De Bruyne expresó su frustración con el enfoque táctico de Conte, afirmando que “nunca llegó a jugar realmente en mi posición” y que la visión del fútbol de Conte difería significativamente de la suya.
De Bruyne también destacó el estilo de juego conservador del Napoli bajo el mando de Conte, señalando que marcar un gol por partido con una formación 5-4-1 se sentía insuficiente. Reconoció las dificultades del equipo en ataque – su máximo goleador, Rasmus Hojlund, logró solo 12 goles en liga – y admitió que no se sintió a gusto durante su tiempo bajo el liderazgo de Conte. El internacional belga declaró que estaba “feliz” con la marcha de Conte y que su futuro en el club depende de una conversación sobre el estilo de juego del equipo.
Massimiliano Allegri, recientemente nombrado nuevo entrenador del Napoli, ahora se enfrenta al reto inmediato de convencer a De Bruyne de que permanezca en el club. Allegri considera a De Bruyne una figura clave en su proyecto, con la posibilidad de utilizarlo en un rol similar al de Luka Modrić, a quien integró con éxito en su Milan. Visualiza al belga como el eje creativo del juego ofensivo del equipo.
Sin embargo, el alto salario de De Bruyne – 10 millones de euros anuales más posibles bonificaciones – representa una consideración financiera para el Napoli, que busca reducir su masa salarial. De Bruyne había rechazado previamente ofertas más lucrativas de Arabia Saudí y Estados Unidos, priorizando un papel continuo en el fútbol europeo de primer nivel y la competición de la Champions League. Queda por ver si Allegri puede abordar las preocupaciones de De Bruyne y convencerlo de que se quede, pero la situación representa una prueba temprana y significativa para el nuevo entrenador.




