
De Laurentiis dispuesto a liberar a Conte para la selección italiana, lanza una advertencia a la Serie A
El presidente del Napoli, Aurelio De Laurentiis, ha declarado que no se interpondría en el camino del entrenador Antonio Conte si la selección italiana lo llama. Hablando en Los Ángeles, De Laurentiis indicó su disposición a permitir la salida de Conte de su contrato con el Napoli para liderar a la Azzurra, aunque expresó dudas sobre el estado actual de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).
De Laurentiis hizo estas declaraciones durante una entrevista con CalcioNapoli24.it, sugiriendo que el propio Conte sería reacio a asumir un cargo que percibe como desorganizado. “Si Antonio me lo pidiera, creo que diría que sí”, afirmó De Laurentiis. “Pero como es muy inteligente, mientras no haya un interlocutor serio –y hasta ahora no lo ha habido–, creo que se abstendría de imaginarse al frente de algo completamente desorganizado”.
El propietario del Napoli también respaldó a Giovanni Malagò, presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano, como el candidato ideal para liderar una federación reformada tras la salida del actual presidente de la FIGC, Gabriele Gravina. Sin embargo, este respaldo está condicionado a un cambio estructural significativo dentro del organismo rector del fútbol italiano.
De Laurentiis aprovechó la oportunidad para lanzar una dura advertencia sobre el equilibrio de poder dentro de la FIGC. Argumentó que la Serie A, que según él aporta 130 millones de euros anuales a las arcas de la federación, está injustamente marginada con solo una participación del 18% en la votación, mientras que el fútbol amateur tiene la mayoría. “Esto es un absurdo”, dijo, “considerando que sin la Serie A la federación no existiría”.
El polémico presidente planteó la posibilidad de una escisión, sugiriendo que los clubes de la Serie A podrían considerar la formación de una liga y federación autónomas si no se aumenta su influencia. “Todo es posible”, advirtió De Laurentiis. “Hay demasiados gallos cantando en el fútbol. Necesitamos ponernos de acuerdo con la UEFA, con la FIFA y luego con la política italiana, que sin embargo está muy alejada del fútbol”.
Criticó al ecosistema en general por exigir favores y entradas sin contribuir a un cambio positivo. Los comentarios subrayan la creciente tensión entre los principales clubes de Italia y la federación, un conflicto que ha estado latente durante años por la distribución financiera y la gobernanza.
En un tono más ligero, De Laurentiis mencionó brevemente la reciente victoria del Napoli por 2-1 sobre el AC Milan, que aseguró el segundo puesto en la Serie A. Elogió el espíritu galvanizado del equipo y destacó la profundidad de la plantilla, señalando la capacidad de otros jugadores para dar un paso adelante en ausencia del delantero clave Jesper Hojlund, que no estuvo disponible para el partido.
La implicación inmediata de la apertura de De Laurentiis es que un obstáculo contractual importante para el posible nombramiento de Conte como entrenador de Italia podría eliminarse. Sin embargo, su crítica más amplia señala un período de posible agitación, ya que los poderosos propietarios de clubes de la Serie A exigen una mayor participación en el futuro del fútbol italiano, con la amenaza de una escisión sísmica aún en el horizonte.



