El Tottenham Hotspur está viviendo un ajetreado mercado de fichajes de verano, superando ya su récord de gasto anterior gracias a una importante inversión respaldada por la propiedad del club, según informan fuentes de L’Équipe. El club, actualmente dirigido por Roberto De Zerbi, ha gastado cerca de £280 millones en nuevos fichajes, superando los £247 millones gastados durante el verano de 2023.
La inyección de fondos sigue a una declaración de los propietarios mayoritarios del club, la familia Lewis, en la que se esboza su ambición de devolver al club a una posición de prominencia y un fútbol emocionante. Este compromiso se ha traducido en un gasto considerable, comenzando con el fichaje por £52 millones del defensa internacional holandés Jan Paul Van Hecke procedente del Brighton el 19 de junio.
Para reforzar aún más el centro del campo, el Tottenham aseguró los servicios del centrocampista portugués Mateus Fernandes del West Ham, descendido, por £85 millones. El club está también a punto de cerrar un acuerdo para el centrocampista internacional italiano del Newcastle United, Sandro Tonali, una transferencia que podría alcanzar los £120 millones incluyendo bonificaciones. Estos movimientos señalan una clara intención de reconstruir la plantilla bajo la dirección de De Zerbi.
De Zerbi, nombrado el 31 de marzo tras un breve periodo de Igor Tudor, había expresado inmediatamente su deseo de evitar otra temporada luchando contra el descenso, enfatizando la necesidad de un equipo construido según sus especificaciones. Su anterior cargo como entrenador en el Olympique de Marseille le convirtió en el entrenador más caro del club en términos de gasto total en fichajes, alcanzando los £260 millones por 31 jugadores, aunque el éxito en el campo no llegó.
Además de estos fichajes destacados, el Tottenham también ha incorporado a Andy Robertson, Marcos Senesi y Martin Dubravka como agentes libres. El club está, según los informes, buscando al menos dos refuerzos más en ataque, con el extremo brasileño Savinho del Manchester City como objetivo clave, lo que podría costar cerca de £60 millones. Estos movimientos sugieren que el Tottenham está decidido a luchar por un puesto entre los seis primeros de la Premier League.




