El seleccionador de Francia, Didier Deschamps, ha manifestado su apertura a tomar las riendas de la selección italiana después del Mundial de 2026. El campeón mundial de 1998 declaró que consideraría ofertas de selecciones nacionales tras el torneo, mencionando específicamente a Italia como una posibilidad, según informa beIN SPORTS.
Deschamps estaba hablando sobre la selección de su plantilla para el Mundial de 2026 cuando fue preguntado sobre su futuro. Si bien enfatizó que su enfoque actual sigue estando en el próximo torneo, no descartó la posibilidad de dirigir a Italia, afirmando: “No descarto nada. Y ahora mismo no es relevante. Lo más importante es el Mundial. Pero todo el mundo sabe que estaré disponible (después de la competición). Ya veremos”.
La Federación Italiana de Fútbol está buscando actualmente un nuevo seleccionador tras la marcha de Gennaro Gattuso tras el fracaso de la selección en la clasificación para el Mundial de 2026. Italia se encuentra en un periodo de reconstrucción y busca una figura con experiencia para liderar el proyecto. La exitosa etapa de Deschamps al frente de Francia, que incluye un título mundial en 2018 y un subcampeonato en 2022, lo convierte en un candidato atractivo.
Deschamps jugó previamente en la Juventus entre 1994 y 1998, lo que le otorga una conexión previa con el fútbol italiano. Esta familiaridad, combinada con su trayectoria como entrenador, lo posiciona como uno de los principales aspirantes al puesto. Informes procedentes de fuentes en Francia sugieren desde hace semanas que Deschamps es el candidato ideal para revitalizar la selección italiana.
Si Deschamps aceptara el puesto, marcaría un cambio significativo para el fútbol italiano, incorporando a un entrenador con una gran experiencia y una mentalidad ganadora. Su nombramiento podría dar inicio a una nueva era de éxitos para la Azzurra, con el objetivo de volver a la cima del fútbol internacional.



