Las anticipadas intenciones de Mohamed Salah de dejar el Liverpool han ido precedidas de un mensaje directo sobre la dirección actual del club, y han recibido el apoyo de un número significativo de sus compañeros. Según ESPN, al menos diecisiete jugadores actuales y antiguos del Liverpool han mostrado públicamente su respaldo a la declaración de Salah en las redes sociales.
Salah, que habrá disputado 442 partidos con el Liverpool si juega el último partido de la temporada, expresó su decepción con los recientes resultados del equipo y pidió un regreso al estilo de ataque “heavy metal” que definió su éxito bajo la anterior dirección técnica. Destacó su orgullo por contribuir a la transformación del club, de ser un equipo cuestionado a campeón, pero lamentó el estado actual de las cosas, afirmando que las recientes derrotas fueron “dolorosas” y no lo que los aficionados merecían. Enfatizó la necesidad de recuperar una identidad centrada en ganar trofeos.
El mensaje del delantero egipcio llega en un momento de bajo rendimiento para el Liverpool, que no logró aprovechar un buen comienzo de temporada y finalmente no pudo retener su título de la Premier League. A pesar de una inversión significativa de alrededor de £450 millones en la plantilla durante el verano, según informes, el equipo de Arne Slot ha tenido dificultades para mantener la consistencia, sin lograr tres victorias consecutivas en la liga desde febrero y sufriendo recientemente derrotas ante el Aston Villa y el Manchester United, junto con un empate contra el Chelsea.
El apoyo de jugadores como Dominik Szoboszlai, Trent Alexander-Arnold y el ex jugador del Liverpool Roberto Firmino sugiere un descontento más amplio dentro de la plantilla con respecto a la trayectoria actual del equipo. Este respaldo público a la crítica de Salah podría interpretarse como un llamamiento a cambios significativos de cara a la próxima temporada, ejerciendo potencialmente presión sobre la dirección del club para abordar los problemas planteados. La propia forma de Salah esta temporada ha sido objeto de escrutinio, pero su marcha marca de todos modos el fin de una era para el club y un momento potencialmente crucial mientras buscan reconstruirse.




