
Duo de la Juventus arrestado en Brasil durante un amistoso en 1951
En julio de 1951, los jugadores de la Juventus Ermes Muccinelli y Giovanni Viola fueron arrestados en São Paulo tras una pelea en un partido amistoso contra el Austria Viena. Según un informe de SerieANoir, el incidente ocurrió durante el 'Torneo de Campeones', una gira de pretemporada donde los 'bianconeri' representaban a Italia. Los dos jugadores estuvieron detenidos durante tres horas en una comisaría local acusados de insultar al árbitro y resistirse a la autoridad, antes de ser liberados finalmente tras la intervención del cónsul italiano.
La altercado tuvo lugar durante un partido que formaba parte de un ambicioso torneo de ocho equipos que incluía a clubes como Palmeiras, Vasco da Gama, Nacional Montevideo y Estrella Roja de Belgrado. La Juventus había ocupado el lugar del AC Milan, los entonces campeones italianos, que habían declinado la invitación a participar. El torneo fue una empresa significativa para su época, anterior a las competiciones continentales de clubes formalizadas.
Ermes Muccinelli, un extremo, fue una figura clave para la Juventus en esa época, conocido por su velocidad y habilidad técnica. El portero Giovanni Viola también era un miembro establecido del equipo. Su detención provocó un importante incidente diplomático a mitad de la gira, desorganizando los preparativos del club. El informe detalla que los jugadores inicialmente se resistieron a los agentes que los arrestaban, pero fueron rápidamente reducidos y trasladados desde los vestuarios a un coche patrulla.
Las tres horas de detención hicieron que ambos temieran una estancia prolongada en una cárcel brasileña debido a retrasos burocráticos o a los caprichos de un comisario de policía local. Su liberación solo se consiguió tras la intervención del cuerpo diplomático italiano. Este episodio sigue siendo una curiosa nota a pie de página en la historia de las extensas giras internacionales de la Juventus, destacando la naturaleza menos regulada del fútbol internacional a principios de la década de 1950.
No hubo consecuencias deportivas a largo plazo derivadas del arresto, y ambos jugadores continuaron sus carreras con la Juventus. El incidente no impidió que el club continuara su gira, aunque sin duda sirvió como una severa advertencia sobre la conducta en el extranjero. Estas giras de pretemporada eran cruciales para las finanzas del club y la construcción de una marca global, incluso en esa época, lo que hacía que cualquier interrupción fuera una seria preocupación para la directiva.



