Robert Duverne, el antiguo preparador físico de la selección francesa, ha recordado el infame incidente del cabezazo de Zinédine Zidane durante la final del Mundial de 2006 contra Italia. En un documental para L’Équipe, Duverne relató las inmediatas consecuencias de la colisión con Marco Materazzi en el Estadio Olímpico de Berlín.
Según Duverne, el banquillo italiano le alertó sobre la gravedad de la situación mientras el cuarto árbitro revisaba las imágenes. Explicó que los jugadores italianos indicaron que las pruebas de vídeo llevarían a la expulsión de Zidane. El incidente ocurrió al final de la prórroga, con el marcador empatado a 1-1, y finalmente condujo a la tarjeta roja para Zidane.
A pesar del impacto significativo de la tarjeta roja en el resultado del partido – Francia perdió posteriormente la final en la tanda de penaltis – Duverne expresó su empatía por Zidane. Afirmó que su único deseo era apoyar a Zidane, ya que el propio jugador estaba claramente profundamente arrepentido. Duverne sintió que no era necesario añadir nada al auto-reproche de Zidane.
Zidane, una figura legendaria del fútbol francés, estaba disputando su último partido profesional en ese momento. Anteriormente había liderado a Francia a la victoria en el Mundial de 1998 y la Eurocopa 2000. El cabezazo eclipsó lo que había sido una carrera estelar y sigue siendo un momento controvertido en la historia de los Mundiales. El incidente desató un amplio debate sobre la supuesta provocación de Materazzi, aunque la naturaleza exacta del intercambio sigue siendo objeto de controversia.
Los comentarios de Duverne ofrecen una perspectiva única desde dentro del bando francés, enfatizando el impacto emocional inmediato del evento. El documental proporciona más información sobre los acontecimientos que rodearon la final de 2006 y el legado duradero del último acto de Zidane en el escenario internacional. El incidente continúa siendo analizado y discutido por aficionados y expertos por igual, consolidando su lugar en el folclore futbolístico.


