El delantero de la Roma, Paulo Dybala, ha insinuado que está considerando opciones fuera del club italiano a medida que se acerca el vencimiento de su contrato. Desde Córdoba, Argentina, Dybala declaró que “todos los equipos son una opción, incluso Instituto”, añadiendo un tono desenfadado a la situación, según ESPN. El contrato actual del internacional argentino con la Roma expira el 30 de junio.
Dybala llegó a Argentina con su esposa y su hija pequeña tras la conclusión de la Serie A. Si bien expresó su deseo de permanecer en la Roma, especialmente para competir en la Champions League, también reconoció la naturaleza impredecible del fútbol y la posibilidad de un resultado diferente. Mencionó específicamente a Boca Juniors como un posible destino, junto con otros clubes no especificados.
La directiva de la Roma, liderada por la familia Friedkin, ha estado trabajando para asegurar el futuro de Dybala, reconociendo su importancia para el equipo a pesar de algunas preocupaciones por sus lesiones. El club supuestamente ofreció una extensión de contrato de 2,5 millones de euros más bonificaciones, pero Dybala busca un contrato de dos años con un salario fijo de aproximadamente tres millones de euros, junto con bonificaciones por rendimiento. Esta diferencia en la valoración ha causado, según se informa, cierta frustración al jugador.
Las negociaciones han estado en curso a través del agente de Dybala, Novel, quien está en contacto tanto con los Friedkin como con el recién nombrado director deportivo, Tony D’Amico. Sin embargo, aún no se han producido reuniones decisivas. Dybala enfatizó su respeto por la Roma, afirmando que se abstendrá de discutir su futuro en detalle hasta finales de mes. Se ha sugerido que los clubes turcos podrían ser posibles pretendientes capaces de satisfacer las demandas salariales de Dybala, aunque no se han informado ofertas formales. Se esperaba que la llegada de D’Amico como director deportivo acelerara las conversaciones, y una resolución podría llegar en los próximos días.




