
El Bayer Leverkusen protagoniza una remontada espectacular en la segunda parte para golear al Wolfsburg 6-3
El Bayer Leverkusen ofreció una actuación notable en la segunda mitad para darle la vuelta a un 3-2 al descanso y derrotar al VfL Wolfsburg 6-3 en un emocionante partido de la Bundesliga disputado en el BayArena el sábado. El equipo de Xabi Alonso marcó cuatro goles sin respuesta después del descanso para asegurar una victoria que refuerza sus credenciales de título y deja al Wolfsburg atónito.
El Wolfsburg había tomado una ventaja temprana gracias a Jonas Wind, que aprovechó un error defensivo para marcar su primer gol desde mayo. Alejandro Grimaldo empató desde el punto de penalti, pero Wind luego se convirtió en asistente para Joakhim Mæhle, quien se redimió espectacularmente por conceder el penalti al volver a adelantar al Wolfsburg. Christian Eriksen añadió un tercer gol para los visitantes desde otro penalti, antes de que el segundo gol de Grimaldo justo antes del descanso le diera una esperanza al campeón en el 3-2.
El impulso cambió decisivamente después del intermedio. El sustituto Patrik Schick convirtió el tercer penalti del partido para igualar el marcador, dando inicio a un período de dominio total de los locales. Edmond Tapsoba remató a puerta para completar la remontada, antes de que Ibrahim Maza rematara un quinto de cabeza desde un córner. Malik Tillman añadió un sexto en el tiempo de descuento, agravando un desastroso colapso para el equipo de Dieter Hecking.
El resultado extiende la extraordinaria racha invicta del Leverkusen en la competición doméstica y los mantiene firmemente en camino de defender su título de la Bundesliga. El carácter demostrado para recuperarse de una primera parte caótica, en la que concedieron tres goles, subraya la resistencia que Alonso ha inculcado en su plantilla. Jugadores clave como Grimaldo, que contribuyó con dos goles y una asistencia, siguen rindiendo en momentos cruciales.
Para el Wolfsburg, la forma de la derrota será una gran preocupación. Tras mostrar potencial ofensivo para liderar dos veces en la primera parte, su estructura defensiva se desintegró por completo después del descanso. El equipo ha encajado ahora 12 goles en sus últimos tres partidos de liga, un récord que intensificará el escrutinio sobre su campaña, que se está desviando hacia la zona media de la tabla. El impacto psicológico de ceder una posición tan fuerte podría perdurar mientras buscan estabilizar su temporada.
El partido será recordado como un testimonio de la implacable filosofía de ataque y la profundidad del Leverkusen, con los suplentes Schick y Tillman teniendo un impacto decisivo. El Wolfsburg, mientras tanto, se enfrenta a un período de introspección tras una derrota que puso de manifiesto importantes carencias defensivas bajo presión.



