El Bayern Múnich ha entrado en la carrera para fichar al extremo del Paris Saint-Germain, Bradley Barcola, quien también es un objetivo prioritario para el Liverpool. El club alemán ve a Barcola como un posible reemplazo para Michael Olise, quien está atrayendo el interés del Real Madrid. El PSG busca una tarifa de al menos 150 millones de euros por Barcola.
Según el periodista de Bild, Christian Falk, el Bayern Múnich ha añadido a Bradley Barcola a su lista de posibles refuerzos como alternativa a Michael Olise. Este movimiento complica los planes del Liverpool, que ha identificado al internacional francés como su principal objetivo para la banda en este mercado de fichajes.
El Liverpool ha estado fuertemente vinculado con Barcola, y el experto en fichajes Fabrizio Romano ha declarado que el club está “muy interesado” en el jugador de 23 años. Fuentes cercanas al club han indicado que Barcola ha expresado su deseo de dejar el PSG, aunque los campeones de la Ligue 1 estarían dispuestos a negociar un nuevo contrato y exigirían una tarifa de al menos 150 millones de euros (128 millones de libras, 170,5 millones de dólares) por su venta.
El interés del Bayern surge ante posibles ofertas por Olise, con el Real Madrid liderando la persecución del extremo del Bayern. En caso de que Olise se marche, el entrenador Vincent Kompany estaría interesado en incorporar a Barcola como sustituto. Falk señala que Barcola ha sido un jugador que interesa al Bayern desde hace tiempo, incluso antes de este verano, y que su situación contractual –expira en 2028– podría ser una ventaja.
Barcola actualmente gana entre 7 y 8 millones de euros brutos al año en el PSG, significativamente menos que el salario de Olise en el Bayern. Esta asequibilidad, sumada a su estilo de juego, lo convierte en una opción atractiva para los campeones de la Bundesliga. Si bien el PSG está intentando retener a Barcola, la posibilidad de una venta el próximo verano, con solo un año restante en su contrato, podría obligarlos a actuar. La situación representa un desafío para el Liverpool, que ahora se enfrenta a la competencia de un rival económicamente poderoso por su principal objetivo del verano.




