El defensa del Niza, Ali Abdi, ha partido inesperadamente para unirse a la selección de Túnez con vistas a la Copa del Mundo, según declaraciones de su entrenador, Claude Puel, en una rueda de prensa. Este movimiento se produce a pesar de los acuerdos previos que permitían a los jugadores internacionales participar en ambos partidos de la promoción de ascenso a la Ligue 1 entre el Niza y el Saint-Étienne.
Puel declaró que solo está concentrado en los jugadores disponibles para el entrenamiento, descartando efectivamente a Abdi para el partido de vuelta en el Allianz Riviera, que se disputará a puerta cerrada. El club parece creer que Abdi se marchó sin su consentimiento, creando una situación tensa mientras el Niza se prepara para un partido crucial.
La marcha de Abdi llega en un momento especialmente inoportuno, dada la reciente lesión de su compañero Hicham Boudaoui, que está descartado para el partido de vuelta debido a una lesión en la mandíbula sufrida en el primer partido. Esto deja al Niza con una plantilla diezmada en el centro del campo de cara a un partido clave en su búsqueda del ascenso a la Ligue 1.
La situación plantea interrogantes sobre la coordinación entre clubes y selecciones nacionales en lo que respecta a la liberación de jugadores, especialmente en la antesala de grandes torneos como la Copa del Mundo. Si bien las convocatorias internacionales son habituales, la forma en que Abdi se ha marchado ha frustrado claramente al cuerpo técnico del Niza. El resultado de esta promoción determinará qué equipo obtendrá una plaza en la máxima categoría para la próxima temporada, lo que añade aún más importancia a la ausencia de Abdi.




