El Lens está a punto de cerrar la incorporación del defensa central del PSV Eindhoven, Armando Obispo, en un acuerdo que ronda los 4 millones de euros, más variables, según informan fuentes de L’Équipe. Las negociaciones entre ambos clubes han avanzado favorablemente en los últimos días, y un acuerdo parece inminente. El posible traspaso se produce cuando a Obispo le queda un año de contrato con el club holandés.
Obispo, de 27 años, ha pasado dos décadas en la cantera del PSV, progresando desde las categorías inferiores hasta convertirse en un habitual en el primer equipo. Ha disputado 112 partidos con el PSV Eindhoven, consolidándose como un jugador clave en la Eredivisie. Aunque principalmente juega como defensa central, Obispo es conocido por su versatilidad y capacidad para jugar como centrocampista defensivo.
El Lens ha estado buscando activamente refuerzos defensivos este verano, y la adquisición de Obispo cubriría una necesidad clara en su plantilla. El club francés terminó sexto en la Ligue 1 la temporada pasada, asegurando una plaza en las eliminatorias de la Europa Conference League. Reforzar sus opciones defensivas será crucial para afrontar tanto los compromisos nacionales como los europeos.
Obispo también representa a la selección nacional de Curazao, habiendo disputado nueve partidos con la selección caribeña y participado en la reciente campaña de clasificación para el Mundial. Aporta experiencia internacional a la plantilla del Lens, añadiendo mayor profundidad y calidad a su defensa. Se está preparando un contrato de cuatro años para Obispo, sujeto a un satisfactorio reconocimiento médico.
El traspaso representa una oportunidad importante para Obispo de ponerse a prueba en una de las cinco principales ligas europeas. Para el PSV, los 4 millones de euros ofrecen un buen rendimiento por un jugador que entra en las últimas etapas de su contrato, permitiéndoles reinvertir en otras áreas de la plantilla. Este fichaje podría proporcionar al Lens una solución a largo plazo en el centro de la defensa, reforzando sus ambiciones de terminar en la mitad superior de la Ligue 1.




