El Liverpool se enfrenta a una decisión crucial sobre el futuro de su portero Alisson Becker, quien ha llegado a un acuerdo verbal con la Juventus, según múltiples informes. El guardameta brasileño, cuyo contrato en Anfield finaliza en 2027, estaría abierto a un traspaso a Turín, donde firmaría un contrato de dos años con opción a un tercero. Sin embargo, el club aún no ha dado luz verde a la operación, y voces influyentes le instan a retener al jugador de 33 años al menos una temporada más.
Según James Pearce, de The Athletic, el Liverpool debería bloquear el traspaso propuesto debido a la inminente pérdida de experiencia en la plantilla. Las posibles salidas de figuras veteranas como Andy Robertson y Mohamed Salah ya se anticipan para este verano, y perder a Alisson privaría al vestuario de otro líder clave junto al capitán Virgil van Dijk. Se informa que Alisson no forzará su marcha si el Liverpool desea que se quede.
La situación se complica por la preparación del actual suplente, Giorgi Mamardashvili. Pearce señala que, si bien las paradas del portero georgiano han sido impresionantes, su distribución ha generado preocupación dentro del club. Fuentes indican que el Liverpool alberga dudas sobre si Mamardashvili está preparado para asumir el rol de titular si Alisson se marcha, sugiriendo que se beneficiaría de otra temporada como suplente.
Si el Liverpool decide vender, probablemente entrará en el mercado en busca de un nuevo portero titular, con Diogo Costa, del FC Porto, identificado como un candidato principal. Sin embargo, tal movimiento requeriría una inversión significativa, potencialmente superior a las 50 millones de libras esterlinas, en un momento en que el club también debe financiar refuerzos para el lateral izquierdo y el extremo. Esta consideración financiera refuerza el argumento de retener a Alisson, que sigue siendo un jugador de clase mundial, durante el último año de su contrato.
El contexto de una renovación más amplia de la plantilla es significativo. El Liverpool invirtió aproximadamente 450 millones de libras esterlinas en nuevos fichajes el pasado verano tras las salidas de Trent Alexander-Arnold, Luis Díaz y Darwin Núñez, pero actualmente ocupa el cuarto puesto en la Premier League. Asegurar la clasificación para la Champions League proporciona la base financiera para otro mercado de fichajes activo, pero el equilibrio entre renovar la plantilla y mantener un núcleo de ganadores experimentados es ahora un debate central.
En última instancia, la decisión recae en la directiva del Liverpool. Permitir la marcha de Alisson aceleraría una nueva era, pero podría desestabilizar la base defensiva del equipo. Mantenerlo ofrece estabilidad a corto plazo y una transición más fluida para Mamardashvili, pero significaría perder un activo valioso a coste cero en 2027. Las próximas semanas determinarán qué camino elige el club mientras planifica un segundo verano consecutivo de grandes cambios.




