El Manchester United está frustrado, según informa Mundo Deportivo, por las declaraciones públicas de Marcus Rashford sobre su deseo de continuar en el Barcelona. El extremo de 28 años se encuentra actualmente cedido en el club catalán tras una cesión previa de seis meses al Aston Villa en la temporada 2024-25.
Rashford se unió al Barcelona el pasado verano, cumpliendo una ambición largamente acariciada de jugar para el club. A pesar de no ser titular indiscutible, compitiendo con jugadores como Raphinha y Lamine Yamal, ha realizado una contribución significativa a su campaña ganadora de LaLiga, con 17 participaciones en goles en la liga y 28 en todas las competiciones.
El entrenador del Aston Villa, Unai Emery, está interesado en traer de vuelta a Rashford a Villa Park este verano, y el club está dispuesto a presentar una oferta. Sin embargo, Rashford ha dejado claro que prefiere un traspaso permanente al Barcelona, declarando tras ganar la liga española: “No lo sé. No soy un mago, pero si lo fuera, me quedaría. Así que veremos”.
Los dirigentes del United temen que las declaraciones públicas de Rashford estén debilitando su posición negociadora con el Barcelona, que actualmente tiene una opción de compra de 30 millones de euros (26 millones de libras). El club español está explorando ahora la posibilidad de otra cesión con opción u obligación de compra, e incluso está considerando ofrecer a Rashford un nuevo contrato de cinco años para distribuir la cuota de transferencia a lo largo de un período más largo.
Sin embargo, el United se mantiene firme en su negativa a aceptar otro acuerdo de cesión. Fuentes indican que el club no reducirá sus exigencias, dejando al Barcelona la decisión de activar la opción de compra existente o arriesgarse a perder a Rashford ante el Aston Villa, que puede ofrecer fútbol de la Champions League. La situación sigue siendo fluida, y el futuro de Rashford depende de la voluntad del Barcelona de satisfacer las demandas del United.




