El Manchester United está adoptando un enfoque más mesurado en su búsqueda de refuerzos para el centro del campo, negándose a entrar en una guerra de ofertas por jugadores como Mateus Fernandes y Aurélien Tchouaméni, a pesar de la importante inversión de INEOS. El club rechazó la petición de 85 millones de libras del West Ham por Mateus Fernandes, quien finalmente se unió al Tottenham Hotspur, y no está dispuesto a satisfacer las demandas salariales de Aurélien Tchouaméni, según Fabrizio Romano.
El United aseguró rápidamente la contratación de Ederson del Atalanta por 35 millones de libras iniciales, pero los intentos de añadir más refuerzos se han complicado por las valoraciones infladas. El Nottingham Forest inicialmente exigió 120 millones de libras por Elliot Anderson, una cifra que se redujo a 116 millones de libras tras la intervención del Manchester City, pero que aún se consideró excesiva por la directiva del United. También se consideró un acuerdo estructurado de 85 millones de libras por Fernandes, pero la oferta en efectivo del Tottenham resultó decisiva.
Fuentes del club, según informa Chris Wheeler del Daily Mail, han indicado su disposición a explorar opciones más allá de los jugadores establecidos de la Premier League si los precios siguen siendo prohibitivos. Este cambio de estrategia está influenciado, según se informa, por el éxito de su fichaje de Ayden Heaven del Arsenal por 1,5 millones de libras a principios de 2025. INEOS está utilizando el acuerdo de Heaven como ejemplo de identificación y desarrollo de potencial, en lugar de perseguir únicamente fichajes de alto perfil y costosos.
Samuel Luckhurst de The Sun informa que fuentes internas del United creen que los clubes de la Premier League han aumentado los precios de salida en un 20 por ciento tras el traspaso de Anderson. El Bournemouth estaría buscando 80 millones de libras por Alex Scott, mientras que el Crystal Palace valora a Adam Wharton en la misma cantidad. El club está dispuesto a considerar “fichajes más en bruto” si no puede asegurar a sus objetivos principales a valoraciones razonables. Este cambio de enfoque señala una estrategia a largo plazo centrada en una contratación sostenible y el desarrollo de jugadores, en lugar de soluciones costosas e inmediatas.




