Tony D’Amico, actualmente director deportivo del Atalanta, es el principal candidato para convertirse en el nuevo director deportivo del Milan, según informan fuentes en Italia. Las conversaciones entre D’Amico y la directiva actual del Milan, liderada por Giorgio Furlani, comenzaron hace un año, y Furlani ahora identifica a D’Amico como el único candidato para la temporada 2026-27. La aprobación final depende del propietario Gerry Cardinale y del grupo propietario del club.
D’Amico se ha consolidado como una figura emergente en el fútbol italiano gracias a su trabajo en el Atalanta, así como a sus anteriores roles en el Verona. El de 46 años ha supervisado una serie de fichajes exitosos para el Atalanta, contribuyendo a su rendimiento constante en la Serie A y en la competición europea. Su nombramiento señalaría un cambio en la estrategia de fichajes del Milan, potencialmente centrándose en un enfoque basado en datos y progresista similar al empleado por el Atalanta.
Curiosamente, la trayectoria profesional de D’Amico comenzó con aspiraciones de convertirse en entrenador. Tras el final de su carrera como jugador en 2013-14, fue asistente de entrenador en el Vigor Lamezia. Sin embargo, Fabio Pecchia, entonces asistente en el Napoli, reconoció su potencial como ojeador y lo recomendó al Bologna. Este momento crucial lo dirigió hacia una carrera en la captación de jugadores y la dirección deportiva.
Aquellos que conocen a D’Amico lo describen como un profesional apasionado y dedicado, conocido por su intensa concentración durante los mercados de fichajes. Una anécdota recurrente detalla su tendencia a enfermar con fiebre inmediatamente después del cierre de cada mercado, una manifestación física del estrés involucrado. Como jugador, D’Amico fue un centrocampista dinámico, jugando para clubes como Cavese y Foggia, aunque admitió una falta de habilidad para marcar goles y una tendencia a chocar con sus compañeros.
Los ídolos futbolísticos de D’Amico revelan su aprecio por los jugadores inteligentes y técnicamente dotados. Cita a Leo Junior y Paulo Sousa como influencias clave, ambos centrocampistas conocidos por su visión y control del juego. También es conocido por su hábito de fumar, y se dice que consume hasta dos paquetes de cigarrillos durante los períodos de fichajes particularmente agitados. Si D’Amico llega al Milan, su experiencia y su meticuloso enfoque podrían ser fundamentales para reconstruir la plantilla y aspirar a los títulos de la Serie A.




