Rafael Leão ha informado al Milan de su deseo de abandonar el club, prefiriendo un traspaso a Inglaterra o España, según informan los medios italianos. La postura del extremo portugués, revelada en mayo, ha sorprendido a los dirigentes del club, aunque el Milan busca ofertas en torno a los 50 millones de euros por su traspaso. El nuevo entrenador del club, Ruben Amorim, podría tener dificultades para integrar a Leão en su sistema, que exige una alta intensidad, lo que podría hacer necesaria su venta.
Amorim ha firmado un contrato de tres años con una opción para una cuarta temporada, lo que señala un nivel de compromiso que no se había concedido previamente a los entrenadores del Milan. Este nombramiento se produce mientras el Milan busca reconstruirse tras un período de inestabilidad, una situación que Amorim ya ha enfrentado durante su etapa en el Manchester. El técnico portugués deberá resolver rápidamente varias situaciones clave de los jugadores.
Junto a Leão, el futuro del portero Mike Maignan también es incierto. Maignan, un jugador clave para el Milan, se muestra reacio a comprometer su futuro con el club, influenciado por su fracaso en clasificarse para la Champions League y la incertidumbre continua con respecto a la dirección del club. La situación de Adrien Rabiot es igualmente poco clara, y el centrocampista podría buscar seguir al exentrenador de la Juventus, Massimiliano Allegri. El contrato de Rabiot expira en 2028, lo que hace que su salida sea más compleja.
Christian Pulisic es considerado un activo clave por el propietario Gerry Cardinale y se espera que prospere bajo el esquema táctico de Amorim, pero las conversaciones para la renovación de su contrato están en curso. Su contrato actual expira en 2027, con una opción de prórroga de un año, y cualquier renovación requerirá una extensión del contrato para evitar perderlo como agente libre. Luka Modric, actualmente con la selección croata, también es un tema de debate, con especulaciones de que podría retirarse y regresar al Real Madrid en un puesto no jugable.
Además, el Milan deberá abordar el futuro de los jugadores que regresan de cesiones, como Ismaël Bennacer, Yunus Musah y Samuel Chukwueze, y el club probablemente buscará generar fondos de transferencia con sus ventas a menos que Amorim indique lo contrario. El nuevo entrenador se enfrenta a un desafío importante para sortear estos numerosos problemas de los jugadores y reconstruir la plantilla.




