El OGC Niza ha introducido una serie de normas estrictas para sus jugadores tras el regreso de Roger Ricort como director deportivo, según informan fuentes de L’Équipe. Ricort, de vuelta al club 17 años después de su primer mandato, ha implementado medidas destinadas a reforzar la disciplina dentro de la plantilla.
Las nuevas regulaciones incluyen la prohibición de que los jugadores hablen inglés entre sí, un sistema obligatorio de fichaje diario para registrar las horas de llegada a los entrenamientos y la obligación de que todo el equipo almuerce junto. Ricort también está llevando a cabo reuniones individuales diarias con cada miembro de la primera plantilla.
Estos cambios se producen en un período de ajuste para el Niza, con los propietarios INEOS buscando, según los informes, reducir el gasto en salarios y traspasos en 70 millones de euros durante el mercado de fichajes actual. Esto sugiere que se anticipa una importante renovación de la plantilla, con Terem Moffi y Kevin Carlos identificados como posibles salidas.
Las restricciones financieras podrían afectar al rendimiento del equipo la próxima temporada, lo que podría bajar las expectativas para el equipo de Olivier Pantaloni. El club se prepara para un verano ajetreado mientras busca remodelar la plantilla dentro de las nuevas directrices presupuestarias.
El nombramiento de Ricort señala un claro cambio de enfoque en el Niza, priorizando la disciplina y la responsabilidad colectiva. El impacto de estas medidas en la moral y el rendimiento del equipo está por verse, pero el club busca claramente un entorno más centrado y unido. Los cambios pretenden aportar un enfoque más estructurado al club mientras navega por un período de ajuste financiero.




