
El Rayo Vallecano protagoniza una remontada espectacular para empatar con la Real Sociedad
El Rayo Vallecano protagonizó una remontada tardía impresionante para lograr un empate 3-3 contra la Real Sociedad en un dramático encuentro de La Liga en Vallecas el domingo. Andrei Ratiu cabeceó el gol del empate en el minuto 99 para culminar un partido caótico en el que el Rayo se recuperó de una desventaja de dos goles en dos ocasiones, asegurando un punto crucial en su lucha contra el descenso.
Los locales se pusieron por detrás gracias a un gran gol individual del capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, en el minuto 25, pero Sergio Camello respondió seis minutos después para igualar el marcador. Orri Oskarsson restableció la ventaja de la Real en el minuto 68, y los visitantes parecían haber sellado los puntos cuando Oyarzabal convirtió un penalti polémico tras una larga revisión del VAR, poniendo el 3-1 con poco más de diez minutos por delante.
El Rayo Vallecano, demostrando su característica resiliencia, se negó a rendirse. Florian Lejeune empujó el balón a la red desde corta distancia en el minuto 85 para preparar un final de infarto. En el tiempo de descuento, el lateral Ratiu completó su improbable viaje de proveedor a héroe, llegando al segundo poste para cabecear el centro de Fran Pérez y enviar a la afición de Vallecas al delirio.
El resultado tiene implicaciones significativas para ambos equipos. Según el informe del partido, el Rayo se aleja cinco puntos de la zona de descenso con este punto, un colchón vital de cara a sus últimos cinco partidos. Para la Real Sociedad, el empate los deja en octava posición, con una diferencia de siete puntos con el Real Betis, quinto clasificado, que ahora parece difícil de recortar.
El partido fue una historia de cambios de impulso. La Real Sociedad, fresca de su triunfo en la Copa del Rey a principios de semana, controló los primeros compases y creó varias ocasiones antes del gol de Oyarzabal. El Rayo se metió en el partido y encontró alegría constante por su banda derecha a través del enérgico Ratiu, cuyo centro condujo al gol de Camello.
El cambio táctico del entrenador de la Real Sociedad, Pellegrino Matarazzo, a una formación con un centro del campo pesado en la segunda parte dio sus frutos inicialmente, lo que llevó al gol de Oskarsson y la concesión del penalti. Sin embargo, su equipo no pudo resistir la presión implacable del Rayo en los momentos finales. El espíritu del equipo local, una característica del equipo de Inigo Perez, fue finalmente el factor determinante, asegurando que salieran de una derrota potencialmente dañina con un punto valioso.
El empate extiende la racha invicta del Rayo en casa a cuatro partidos, un factor clave en su lucha por la supervivencia. Para la Real Sociedad, representa una oportunidad perdida de fortalecer su impulso para la clasificación europea, con la fatiga de sus compromisos coperos quizás como un factor contribuyente en su incapacidad para cerrar el partido.



