
El Tottenham al borde del abismo: la derrota ante el West Ham agrava la crisis
El Tottenham Hotspur ha caído en puestos de descenso de la Premier League por primera vez desde 2015 tras la victoria del West Ham sobre el Wolverhampton. El club, que ya va por su tercer entrenador de la temporada, Roberto De Zerbi, está a dos puntos de la salvación con siete partidos por disputar, lastrado por su mal desempeño en casa y por los fichajes que no están rindiendo. De Zerbi se enfrenta a una prueba crucial como visitante ante el Sunderland este fin de semana.
El Tottenham Hotspur se ha visto sumido en la zona de descenso tras el contundente 4-0 del West Ham United al Wolverhampton Wanderers el viernes por la noche. Este resultado, un impulso significativo para las aspiraciones de supervivencia del West Ham, ha relegado a los Spurs a la 18ª posición, marcando la primera vez que el club del norte de Londres se encuentra en descenso desde agosto de 2015. La derrota del Wolverhampton, un rival directo en la lucha por evitar el descenso, ha sido un doble golpe para el Tottenham, que ahora está a dos puntos de la salvación con solo siete partidos por delante.
La situación en el Tottenham Hotspur Stadium se ha vuelto cada vez más crítica en una temporada turbulenta. El club ha tenido tres entrenadores en esta campaña. Thomas Frank, que llegó con una sólida reputación desde el Brentford, fue el primero en ser despedido tras un mal comienzo, promediando solo 1.12 puntos por partido. Su sucesor, Igor Tudor, no logró conseguir una sola victoria en cinco partidos de liga. El actual entrenador, Roberto De Zerbi, es el tercer hombre en tomar las riendas esta temporada, heredando una plantilla con poca confianza y sumida en la lucha por el descenso. El rendimiento del equipo en casa ha sido una preocupación particular, con solo dos victorias en la Premier League en el Tottenham Hotspur Stadium en toda la temporada.
Los fichajes clave han tenido dificultades para impactar. Xavi Simons, una incorporación de alto perfil en verano procedente del Paris Saint-Germain por unos 60 millones de euros, no ha logrado adaptarse, siendo utilizado en múltiples posiciones sin encontrar consistencia. Otro fichaje veraniego, Randal Kolo Muani, también ha tenido problemas, marcando solo un gol en la liga. La pareja defensiva de Cristian Romero y Micky van de Ven, considerada en su momento una pareja formidable, ha mostrado vulnerabilidad, contribuyendo a la inestabilidad general del equipo. El equipo solo ha ganado dos partidos en casa en la liga en toda la temporada, un récord que ha dejado frustrados a los aficionados y visiblemente falto de confianza a los jugadores.
El nuevo entrenador, Roberto De Zerbi, que fue nombrado en invierno, reconoció la magnitud de la tarea en una reciente rueda de prensa. “Los he observado al principio de la semana pasada y ahora soy mucho más optimista”, declaró, refiriéndose a un cambio reciente en los métodos de entrenamiento. Informes indican que ha aumentado las sesiones centradas en el balón en un intento de mejorar la posesión y el juego de construcción del equipo. Sin embargo, admitió que los jugadores todavía están sufriendo la “difícil situación”. El primer partido de De Zerbi fue una derrota, y el desafío inmediato es desalentador: un partido a domicilio contra un fuerte Sunderland que solo ha perdido tres veces en el Stadium of Light esta temporada. Con el club en zona de descenso y el tiempo agotándose, la presión aumenta sobre los jugadores y el nuevo entrenador para lograr una remontada dramática que preserve el estatus del club en la Premier League.



