El Tottenham Hotspur ha contactado con el Benfica para explorar un posible fichaje del extremo Andreas Schjelderup, según informan diversas fuentes. El internacional noruego de 22 años también ha despertado el interés del Liverpool y el Chelsea, pero los 'Spurs' son actualmente los favoritos para hacerse con sus servicios.
Schjelderup disfrutó de una temporada productiva con el Benfica, anotando 10 goles y dando 7 asistencias en 43 partidos en todas las competiciones. También tuvo un papel destacado con Noruega en el Mundial, proporcionando tres asistencias y marcando un gol memorable contra Inglaterra en cuartos de final, aunque su equipo finalmente cayó ante el equipo de Jude Bellingham. Sus actuaciones han aumentado significativamente su valor de mercado.
Inicialmente, el Benfica pedía 40 millones de euros (34 millones de libras) por Schjelderup. Sin embargo, su rendimiento tanto a nivel de club como con la selección ha provocado que ese precio se duplique, con el Benfica ahora tasando a Schjelderup en 80 millones de euros (68 millones de libras), según fuentes cercanas a la negociación. Este aumento supone un desafío importante para el Tottenham en su intento de concretar el fichaje.
Roberto De Zerbi ha identificado a Schjelderup como un objetivo clave para reforzar las opciones del Tottenham en las bandas. Si bien el técnico italiano también ha mostrado interés en otros extremos como Rafael Leao, Cody Gakpo y Savinho, se entiende que Schjelderup es la opción preferida. La búsqueda de Gakpo se ha complicado por la negativa del Liverpool a vender, lo que ha desplazado el foco hacia Schjelderup y otras alternativas.
Para añadir más complejidad, Schjelderup habría rechazado una nueva oferta de contrato del Benfica, señalando su deseo de jugar en la Premier League. El Tottenham también estaría cerca de cerrar un acuerdo de 60 millones de libras por Savinho, un extremo brasileño actualmente en el Manchester City, lo que podría influir en su estrategia para fichar a Schjelderup. La posible llegada de Savinho podría permitir al Tottenham reevaluar su valoración de Schjelderup y, potencialmente, negociar una tarifa más baja.




